martes, 17 de enero de 2012
Declaración de principios 1: El amor
Pegada en mi nevera hay una notita casi desteñida que tiene tres palabras escritas en tinta verde: Humildad, constancia y deseo. Detrás de la puerta de mi baño hay otra nota en papel rosado “Existen seis componente sin los cuales el diálogo no es posible: 1.El amor.2. La humildad. 3. La fé en la humanidad. 4. La confianza.5.La esperanza. 6. El pensar crítico. P.Freire.” En mi escritorio, con marcador rojo y en una ficha bibliográfica hay una nota más: "Recuerde respirar". He estado pensando que en esas tres notas está condensada una declaración de principios de mi vida como maestra.
Hoy quiero hablar de la cita de Freire. A este pensador no lo leí en las aulas de la Universidad Pedagógica. Muchos años después de mi grado como licenciada tuve la alegría de estudiar una especialización en docencia universitaria con profesores de la universidad de la Habana y encontré a Freire mencionado en un módulo sobre comunicación en el aula. Tal vez Freire sea uno de los autores que más cito cuando escribo.
La nota rosada que está en la puerta de mi baño es, a mi parecer, la condensación del acto pedagógico y, tal vez, la esencia del mismo. Sin embargo, muchas de las palabras que hay allí no se mencionan en las facultades que forman profesores y, creo yo, resulta esencial meditar sobre lo que implica cada una de estas seis condiciones para posibilitar el diálogo, que, en el fondo, es el acto mediante el cual se educa desde la perspectiva freireana.
El amor es la palabra más difícil de abarcar cuando se habla de pedagogía, no solo porque implica perspectivas morales, sino porque tiene tantas variantes y acepciones y, por supuesto, porque desde los griegos hasta el día de hoy el vínculo entre maestros y estudiantes ha pasado por todas esas acepciones. Creo yo que el amor como elemento distintivo de la especie homo, tiene que ver con un modo de establecer los lazos que nos unen como sociedad. Como especie aprendemos por medio del juego y del amor, entendido como cuidado del otro, como cultivo, como reconocimiento e incorporación. El amor nos permite descentrarnos para pensar en el otro, para querer comprenderlo antes de juzgarlo
Si Freire considera al amor como esencial en el diálogo es porque dialogar es un ejercicio difícil. Tiene que ver con mostrar la diferencia, con exponer el pensamiento y, a veces, todo aquello que no sabemos y tememos reconocer que no sabemos. En el diálogo hay mucho de silencio verbal y mucho de otros lenguajes. Las miradas, los tonos, los énfasis pueden ser claves y son todos ellos generadores de emociones, sin el amor el diálogo podría naufragar en el resentimiento, en el miedo y en la interpretación acomodada y prejuiciosa.
Pestalozzi y Rousseau descubrieron el amor como elemento crucial para educar. Ellos vieron de qué modo el vínculo entre el maestro y el estudiante se fortalecía en tanto el maestro tuviera la capacidad de amar a sus aprendices. Los niños expósitos de Pestalozzi aprendieron a convivir alrededor de una mesa mientras en las cena platicaban con su profesor y descubrían que alguien los escuchaba y los cuidaba. Emilio respeta a su maestro gracias al contrato implícito que hace Rousseau con él “yo seré tu maestro y me comprometo a dar lo mejor de mí para tu aprendizaje, tu serás mi estudiante y estas comprometido a dar lo mejor de ti”.
Un amor fraterno, fuerte, con esperanza en la capacidad del otro. Un amor que cultiva, en el sentido de que comprende que la educación permite la formación y que esa formación se genera en el contacto de generaciones. Un amor responsable que sabe de la importancia de enseñar y no se toma a la ligera lo que es esencial.
Un amor que permite saber que nuestros estudiantes pueden llegar a obtener sus metas, que algunos tienen ritmos diferentes y tendrán que esforzarse más, que otros necesitan saber en qué están fallando y por tanto debemos hablarles con sinceridad, sin crueldad pero de modo que ellos puedan verse a sí mismos. Un amor que sepa que hay futuro y que cualquier persona puede aprender y desaprender.
No es amor dejar que el estudiante se suma en la desidia, que no se esfuerce, que tome el camino fácil, que se preocupe exclusivamente por obtener notas para sus promedios. Tampoco es amor mirar al otro con desesperanza. Las frases “es que con estos muchachos ya no hay nada que hacer” ,“es que son tan terribles” son producto de un mundo que no ha amado a sus niños, que los ha dejado solos. Hace poco escuché a dos estudiantes hablando de un amigo suyo al que le había tocado muy duro en la vida; ¿por qué?, les pregunté y ellos me contaron que aquel muchacho tenía padres pero que ellos trabajaban todo el tiempo y al joven le había tocado crecer frente al televisor y cuidado por empleadas. ¿Y qué es lo difícil? Pregunté. Pues que estaba y está solo me respondieron los muchachos.
Freire, Pestalozzi, Rousseu, Vigotsky y muchos otros pedagogos lo descubrieron hace mucho tiempo: Educar es acompañar.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Reina: Una hermosura de mujer
“Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos. - El mundo es eso. Reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.”
Eduardo Galeano*
Se llama Reina Amparo Restrepo y es una de mis, muy personales, figuras de heroísmo. Jamás me gustaron los héroes armados, esos que dan la vida y se mueren jóvenes dejando sus sueños enterrados y muchas versiones de sí mismos. A mi me gustan los personajes, pero esos que viven la vida a través de sus sueños y proyectos; aquellos que siempre están rodeados de mucha gente que los respeta y que, seguramente, seguirá su trabajo cuando ellos ya no estén. Por eso, Reina Amparo encarna lo que, para mí, es un ideal, porque ella está viva, muy viva, y me muestra el camino y la realización de muchas de las ideas en las que yo, como maestra, creo.
En el año 2007 el proyecto “Círculo de lectura infantil y juvenil” de la Hermana Reina Amparo Restrepo obtuvo el Premio Nacional de Paz. Ella y su equipo estaban convencidos de que por medio de la lectura los niños de San Vicente del Caguán podrían recuperar sus sueños, volver a tener metas e ideales y hacerse a una imagen de futuro por fuera de las armas que tanto daño le han hecho a esa región del país. Así que, sin mucho dinero y con muchas ganas, comenzaron a tocar puertas y a conseguir ayuda hasta que hoy tienen uno de los proyectos más hermosos de promoción de lectura y escritura que hay en Latinoamérica.
“Una vez un señor me llamó para donarme sillas y mesas y yo le dije que no, que no necesitábamos eso, que mi proyecto funciona sin sillas o mesas porque funciona en las casas y con el compromiso de las comunidades, es que sin ese apoyo no hay posibilidad de éxito” me lo dice mientras comemos mandarinas y yo la escucho como si estuviera viendo a un hada madrina. La he conocido gracias al programa RELATA** y ahora la tengo aquí frente a mí para formularle mil preguntas, pero no puedo, estoy encantada dejando que hable, cada vez que dice una frase yo aprendo algo.
Reina es la encarnación de lo que significa la alfabetización con significado social. La escritura y la lectura no pueden enseñarse en frío, deben enseñarse para resolver problemas reales de comunicación y ella lo ha logrado con cada una de sus cartillas. Los niños escriben los textos de las cartillas y la comunidad entera lee esos textos. en San Vicente del Caguán hay emisoras y periódicos escolares y todos ellos tienen como función permitir canales de expresión, de generación de identidad. “Ahora los niños tienen sueños, de nuevo quieren ser maestros, doctores, ingenieros, escritores. Eso antes era impensable” lo dice mientras me muestra la “hermosura” de dibujos de sus niños. Y esa es la palabra que mas la define, para mí, ella es una hermosura de mujer. Creo que tiene un cerebro 90-60-90, el mas bello que he visto y eso que he tenido el privilegio de conocer mucha gente inteligente.
Esa mujer paisa que recibe llamadas de personas que la cuidan y le preguntan cómo está, que si tiene frío, si ya está mejor su espalda, esa mujer que ha viajado doce horas por carretera destapada para poder llegar a esta reunión con nosotros . Ella, que es consentida y consentidora y que sonríe como sólo lo hace quien vive su vida entre niños, es mi punto de referencia. Sí, Creo que cualquier profesor de lenguaje de Colombia que tuviera contacto con ella resultaría inspirado.
Su proyecto ha ido creciendo y crece bien, como las plantas que cuidan las mujeres sabias. Comenzó con una cartilla y ahora va en una generación de niños lectores que quieren continuar cultivándose y que quieren transformar su comunidad. Reina no la ha tenido fácil para encontrar recursos pero jamás se ha sentido derrotada. Recibe ayuda, la busca y tiene redes como sólo las sabemos tener las mujeres. Ella “canaliza” energías de las personas que la acompañan a hacer presupuestos, negociar y gestionar. Muchos la apoyan porque ella sabe para dónde va, porque tiene claro lo que es su proyecto y así logra la confianza. Su mayor riqueza es el proyecto mismo y este ya es parte de la comunidad, su mayor arma es su credibilidad, la ha construido con base en seriedad, responsabilidad y constancia. Creo que yo asistiría a ojo ciego a un seminario que esta mujer dictara sobre gestión.
Pasamos juntas dos días y cada vez que tuvo oportunidad de hablar con profesores les entregó sus cartillas, les invitó a hacer parte de su proyecto. Ella es como el fueguito del que habla Eduardo Galeano en “El libro de los abrazos” arde la vida con tantas ganas que no se puede mirarla sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. En nuestros primeros minutos juntas compartimos un taxi y, por supuesto, íbamos hablando de lectura cuando el taxista, muy emocionado, nos dijo que él había aspirado a ser edil de su localidad en las pasadas elecciones y que su proyecto era sobre lectura recreativa. Ni corta ni perezosa Reina se quedó hablando con él, contándole del proyecto, entregándole la información, que siempre carga en unos “volantitos” azules. En ese momento la ví tan joven como cuando rodaba en su moto por todo San Vicente, porque ya no lo hace. Desde hace un tiempo trabaja sin la moto pero ahora si que merece aquel mote de “Monja Voladora” porque ella vuela con su proyecto y lleva a los demás en ese vuelo.
Datos de contacto
Si usted es profesor, promotor de lectura o quiere comenzar un proyecto en el tema, puede contactarse con la Hermana Reina Amparo Restrepo diríjase a la CRESCAVI. Corporación Educativa al servicio de la Calidad amazónica de la vida. Email: hermanareina2009@hotmail.com
Si desea conocer sobre el proyecto visite www.circulodelectura.org
* Fuentes
El libro de los abrazos .http://books.google.es/books?id=xT4JuBoPoYoC&dq=el+libro+de+los+abrazos&pg=PP1&ots=Kdu9F_ETAe&sig=VXtp6OgP1De2YjikDgOn-EpcI8Q&hl=es&prev=http://www.google.es/search%3Fhl%3Des%26q%3Del%2Blibro%2Bde%2Blos%2Babrazos&sa=X&oi=print&ct=title&cad=one-book-with-thumbnail
**Red nacional de talleres de escritura creativa
Eduardo Galeano*
Se llama Reina Amparo Restrepo y es una de mis, muy personales, figuras de heroísmo. Jamás me gustaron los héroes armados, esos que dan la vida y se mueren jóvenes dejando sus sueños enterrados y muchas versiones de sí mismos. A mi me gustan los personajes, pero esos que viven la vida a través de sus sueños y proyectos; aquellos que siempre están rodeados de mucha gente que los respeta y que, seguramente, seguirá su trabajo cuando ellos ya no estén. Por eso, Reina Amparo encarna lo que, para mí, es un ideal, porque ella está viva, muy viva, y me muestra el camino y la realización de muchas de las ideas en las que yo, como maestra, creo.
En el año 2007 el proyecto “Círculo de lectura infantil y juvenil” de la Hermana Reina Amparo Restrepo obtuvo el Premio Nacional de Paz. Ella y su equipo estaban convencidos de que por medio de la lectura los niños de San Vicente del Caguán podrían recuperar sus sueños, volver a tener metas e ideales y hacerse a una imagen de futuro por fuera de las armas que tanto daño le han hecho a esa región del país. Así que, sin mucho dinero y con muchas ganas, comenzaron a tocar puertas y a conseguir ayuda hasta que hoy tienen uno de los proyectos más hermosos de promoción de lectura y escritura que hay en Latinoamérica.
“Una vez un señor me llamó para donarme sillas y mesas y yo le dije que no, que no necesitábamos eso, que mi proyecto funciona sin sillas o mesas porque funciona en las casas y con el compromiso de las comunidades, es que sin ese apoyo no hay posibilidad de éxito” me lo dice mientras comemos mandarinas y yo la escucho como si estuviera viendo a un hada madrina. La he conocido gracias al programa RELATA** y ahora la tengo aquí frente a mí para formularle mil preguntas, pero no puedo, estoy encantada dejando que hable, cada vez que dice una frase yo aprendo algo.
Reina es la encarnación de lo que significa la alfabetización con significado social. La escritura y la lectura no pueden enseñarse en frío, deben enseñarse para resolver problemas reales de comunicación y ella lo ha logrado con cada una de sus cartillas. Los niños escriben los textos de las cartillas y la comunidad entera lee esos textos. en San Vicente del Caguán hay emisoras y periódicos escolares y todos ellos tienen como función permitir canales de expresión, de generación de identidad. “Ahora los niños tienen sueños, de nuevo quieren ser maestros, doctores, ingenieros, escritores. Eso antes era impensable” lo dice mientras me muestra la “hermosura” de dibujos de sus niños. Y esa es la palabra que mas la define, para mí, ella es una hermosura de mujer. Creo que tiene un cerebro 90-60-90, el mas bello que he visto y eso que he tenido el privilegio de conocer mucha gente inteligente.
Esa mujer paisa que recibe llamadas de personas que la cuidan y le preguntan cómo está, que si tiene frío, si ya está mejor su espalda, esa mujer que ha viajado doce horas por carretera destapada para poder llegar a esta reunión con nosotros . Ella, que es consentida y consentidora y que sonríe como sólo lo hace quien vive su vida entre niños, es mi punto de referencia. Sí, Creo que cualquier profesor de lenguaje de Colombia que tuviera contacto con ella resultaría inspirado.
Su proyecto ha ido creciendo y crece bien, como las plantas que cuidan las mujeres sabias. Comenzó con una cartilla y ahora va en una generación de niños lectores que quieren continuar cultivándose y que quieren transformar su comunidad. Reina no la ha tenido fácil para encontrar recursos pero jamás se ha sentido derrotada. Recibe ayuda, la busca y tiene redes como sólo las sabemos tener las mujeres. Ella “canaliza” energías de las personas que la acompañan a hacer presupuestos, negociar y gestionar. Muchos la apoyan porque ella sabe para dónde va, porque tiene claro lo que es su proyecto y así logra la confianza. Su mayor riqueza es el proyecto mismo y este ya es parte de la comunidad, su mayor arma es su credibilidad, la ha construido con base en seriedad, responsabilidad y constancia. Creo que yo asistiría a ojo ciego a un seminario que esta mujer dictara sobre gestión.
Pasamos juntas dos días y cada vez que tuvo oportunidad de hablar con profesores les entregó sus cartillas, les invitó a hacer parte de su proyecto. Ella es como el fueguito del que habla Eduardo Galeano en “El libro de los abrazos” arde la vida con tantas ganas que no se puede mirarla sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. En nuestros primeros minutos juntas compartimos un taxi y, por supuesto, íbamos hablando de lectura cuando el taxista, muy emocionado, nos dijo que él había aspirado a ser edil de su localidad en las pasadas elecciones y que su proyecto era sobre lectura recreativa. Ni corta ni perezosa Reina se quedó hablando con él, contándole del proyecto, entregándole la información, que siempre carga en unos “volantitos” azules. En ese momento la ví tan joven como cuando rodaba en su moto por todo San Vicente, porque ya no lo hace. Desde hace un tiempo trabaja sin la moto pero ahora si que merece aquel mote de “Monja Voladora” porque ella vuela con su proyecto y lleva a los demás en ese vuelo.
Datos de contacto
Si usted es profesor, promotor de lectura o quiere comenzar un proyecto en el tema, puede contactarse con la Hermana Reina Amparo Restrepo diríjase a la CRESCAVI. Corporación Educativa al servicio de la Calidad amazónica de la vida. Email: hermanareina2009@hotmail.com
Si desea conocer sobre el proyecto visite www.circulodelectura.org
* Fuentes
El libro de los abrazos .http://books.google.es/books?id=xT4JuBoPoYoC&dq=el+libro+de+los+abrazos&pg=PP1&ots=Kdu9F_ETAe&sig=VXtp6OgP1De2YjikDgOn-EpcI8Q&hl=es&prev=http://www.google.es/search%3Fhl%3Des%26q%3Del%2Blibro%2Bde%2Blos%2Babrazos&sa=X&oi=print&ct=title&cad=one-book-with-thumbnail
**Red nacional de talleres de escritura creativa
sábado, 12 de noviembre de 2011
Es la política no la naturaleza
El asunto es tan sencillo que no lo podemos ver. Todo el mundo dice que contra la naturaleza no hay nada que hacer. Que estas lluvias son obra de dios, del fenómeno de la niña o del niño o del calentamiento global, pero no es cierto. No del todo.
Desde la conferencia de Tibilisi en el 72 se viene insistiendo en que la degradación de las condiciones vitales del planeta debidas a la contaminación eran prioridad en la agenda de los gobiernos. Es increíble ver los documentos de hace tantos años. La claridad y la capacidad para predecir lo que pasaría si los gobiernos continuaban utilizando combustibles fósiles y energía atómica para hacer funcionar la industria.
Si aceptamos que la política es el gobierno sobre los bienes públicos y que el patrimonio público más importante es aquel que permite la vida, es decir el agua, el aire respirable, la tierra sana y el ambiente propicio para la vida en condiciones de dignidad entonces también aceptemos que el estado del planeta y de sus condiciones para la vida humana es un asunto de decisiones políticas.
Nada de que contra la naturaleza no se puede. Lo que "no se puede" es contra el sistema capitalista y los gobiernos que no ven más allá de intereses particulares y menores.
Cada centímetro cúbico de lluvia que ha caído de más en Colombia es responsabilidad de los gobiernos del planeta. El asunto es que llueve aquí, pero la contaminación que causó esas lluvias es responsabilidad de cada país que ha contribuido con su cuota de CO2.
El fenómeno del niño, de la niña y el incremento de los periodos de lluvia y sequía son causados por la intervención humana y, en algo , podrían ser revertidos. El deslizamiento de barrios, su inundación, la caída de carreteras es consecuencia de la falta de planeación y de estudios sobre los terrenos, así como la falta de programas de mantenimiento y supervisión.
Con frecuencia descubro que mis estudiantes no tienen nociones claras de Biología y de Ecología. Este vacío educativo genera que creamos en lo evidente, por ejemplo que las lluvias son las responsables des desmoronamiento de las carreteras, y no veamos las causas profundas de los problemas ambientales. Cada vez que una persona compra un automóvil movido a gasolina, cada vez que una persona viaja sola o en auto de gran cilindraje, cada vez que escogemos neveras con CFZ estamos contribuyendo al calentamiento del planeta y al cambio climático.
Cada vez que nos resignamos a “que sea lo que la naturaleza quiera” estamos, en realidad, aceptando un estilo de vida que privilegia el dinero y el consumo antes que la salud planetaria del agua, la atmósfera,el clima y los suelos. Cada decisión sobre nuestro país o sobre su naturaleza es una decisión sobre la vida que tendremos.
Esto incluye las decisiones sobre la minería, que no son, como me decía un taxista hace unos días, decisiones sobre la belleza del paisaje sino decisiones sobre nuestra salud. Estamos constituidos en mas del 70% de agua y esa agua la tomamos de nuestro entorno, por tanto si el agua del entorno está contaminada con metales pesados, nuestro cuerpo también lo estará: Somos el medio que nos rodea, este planeta es nuestra placenta, de él nos nutrimos, dentro de él vivimos: No hay afuera.
viernes, 21 de octubre de 2011
Universidad, formación y utopía.
En el trasiego del mundo de hoy los lugares del silencio permanecen y siguen siendo las universidades. Sin embargo, son pocos los lugares en los que es posible la comparación racional entre diversas visiones del mundo. Nosotros, la gente de universidad, estamos llamados a librar sin armas letales una infinita batalla por el progreso del saber y de la compasión humana.
Umberto Eco
En tiempos, como los que vivimos, en los que la racionalidad instrumental deja huella en las preocupaciones de la universidad por la formación profesional es necesario comenzar por retomar las preguntas fundamentales, que pueden dar sentido, o más bien, recordar el fin de la llamada educación superior.
Desde su origen medieval la universidad ha estado ligada a la posibilidad de que el conocimiento sea un factor reconocido socialmente como importante para los miembros de una comunidad. La nobleza de toga es el símbolo de un hombre que vale por lo que sabe y no por lo que posee o ha heredado. Ya en el siglo de las luces y con la visión racional, la universidad adquiere un compromiso con el conocimiento y con la ciencia como factores que son determinantes para el bienestar humano. El proyecto moderno comienza a evidenciarse en una universidad entregada al conocimiento científico y a la reflexión filosófica.
Sin embargo, y como lo apunta Gutierrez Girardot (1986) el gran peligro de la tradicion universitaria es que pierda su ethos, es decir, que olvide su esencia y se estatice en manejos burocraticos y dogmáticos que no permitan que la universidad sea el recinto para la producción y transformación del conocimiento.
Ahora bien, habría que entender que la visión de conocimiento que existe en la edad media, y aún en la ilustrada, es mucho menos fragmentada que los residuos con los que se educa a los jovenes universitarios de hoy en día. “Pedagogo quería decir entre los griegos, en sentido estricto, el que conduce al niño en todos los momentos de la vida. Generalmente era un esclavo o un hombre libre escogido por la excelencia de su carácter, de manera que fuera un verdadero prototipo, que formara más por la irradiación de su personalidad que por sus conocimientos. En la época moderna, el educador es alguien que transmite un saber profesional, es decir, un conjunto de conocimiento útiles. El educador, por otra parte, se ha convertido en funcionario.“ (Jaramillo Uribe 1990:48) Con el paso de las reformas iniciadas por Napoleón, la universidad ha perdido la visión del conocimiento como fenomeno integral y ha olvidado el compromiso de éste para el bienestar humano. La especialización se ha convertido en el resultado de las miradas positivistas sobre la ciencia y la desarticulación es el método que se privilegia en los laboratorios.
En Colombia la especialización ha llegado al punto de que la ley que rige la educación universitaria ha tenido que especificar que debe haber un mínimo de asignaturas de humanidades que permitan al estudiante recibir una formación integral, entendiendo por ella una formación que dimensione y contextualice los saberes y de elementos para la formación ciudadana, la vida política, etica y cultural y por supuesto, para la reflexión y el discernimiento.
Las universidades privadas se han visto en la necesidad de acuñar el concepto de formación integral para hablar de todo aquello que no puede ser justificado dentro del plan de asignaturas de una carrera pues no tiene utilidad inmediata ni aplicación evidente . Las universidades publicas, con amplia tradición, pueden permitirse el lujo de ofrecer un gran conjunto de asignaturas electivas que se inscriben en las lineas de las humanidades y que dan perfiles a sus estudiantes según sus intereses. Cuentan además con una infraestructura que les permite ofrecer ambientes formativos invisibles, extracurriculares que acercan a los estudiantes a una formación estética y cultural que brinda parametros y ofrece opciones de comparación entre los productos culturales de masas y los productos artísticos.
La formación integral , vista como solo un conjunto de asignaturas que deben estar ahí para cumplir la ley, es una visión limitada del asunto. Sin embargo, esta es la visión con la que la mayoría de las universidades aborda el problema de estas asignaturas, en los mas de los casos pertenencientes a las llamadas humanidades. ahora bien, qué consecuencias trae en la formación de los estudiantes esta visión irresponsable de las humanidades.
En primer lugar la fragmentación de las areas del conocimiento es la responsable de que la inteligencia de los jovenes cada vez sea más limitada. Nos hemos encargado, generación a generación de dar la parte sin recomponer el todo, de modo que la superespecialización reduce la mirada y produce una especie de miopía intelectual que no deja al estudiante entender que aquello que el estudia tiene antecedentes y consecuentes sociales, culturales, políticos y económicos y que esa inscripción en la historia tiene un propósito intimamente relacionado con el destino de la humanidad.
El profesional como funcionario tiene una formación exclusiva para el trabajo, de allí su miopia y de alí que no esté en capacidad de entender que aquello que recibe en la universidad es un constructo que tiene intenciones, propósitos y miradas. La racionalidad instrumental hace que la universidad no vea más allá de lo inmediato y que sea sorda a los llamados desde el pasado. A esas voces que le recuerdan que el conocimiento es la herramienta por medio de la cual se consigue la autonomía y se resiste a la heteronomía. En cierta medida, la universidad no debería justificar la existencia de las humanidades en sus programas, mas bien debería recordar lo que los antiguos ya tenían claro: que todo conocimiento es un conocimiento sobre la humanidad. “ El hombre griego desea, ante todo, ser humano. Una esperanza que en su aparente simplicidad inscribe el origen de la idea que el griego tiene de cultura,de paideia,de cultivo de su realidad. ( Lorite Mena.1985: 8)
Como organismo, la universidad no está inscrita solo en el presente, ella tiene un compromiso con el futuro y una responsabilidad con el pasado. El futuro le indica la necesidad de discernir y el pasado le da las herramientas para no olvidar lo fundamental. Esto fundamental no pude quedarse en lo evidente. Es decir, lo evidente es la teoría de la relatividad, pero lo profundo, lo esencial es que a partir de esa teoría el conocimiento y el hombre mismo no puede asumir dogmas con respecto al conocimiento ni a cualquier otro comportamiento humano. Entender las relaciones entre la teoría de la relatividad cultural y los planteamientos de Einstein es entender gran parte de lo que implican, por ejemplo, los comportamientos personales con respecto a los derechos humanos.
Esta idea del conocimiento como interrelación no es nueva , tiene su origen en grecia en donde la especialización era vista como una mutilación de las posibilidades humanas. El conocimiento desligado produce sujetos que no piensan por si mismos, que no pueden ligar el producto del conocimiento con un sentido político, social y económico.”Para el griego escoger un conocimiento en lugar de otro, unilaterizar la educación en algún sentido, era mutilar la personalidad. De ellos nos viene la vieja triada de la educación intelectual, moral y física.” (Jaramillo Uribe. 1990:47)
En nuestros tiempos es necesaria la especialización pero tambien es necesaria la recomposición , en el sentido de que el estudiante debe entender la relación con el conocimiento específico y el todo en el que está inscrito. Esta última parte es esencial para no olvidar cuál es el proposito del conocimiento con respecto a si mismo y a los demas de su especie y porque evita que el ser humano sea asumido como un instrumento o un objeto o ejecutor y le da un rol de sujeto, interlocutor, creador.
Esa “ recomposición, esa “ligazón” como la llama Morin (1990) es tarea de la visión histórica y filosófica y , en general , de las humanidades. Esta tarea permite al ser humano entender que el conocimieto es devenir y es un producto público para lo social. Si no se logra esta integración la mirada reducida deja a las inteligencias en su exclusiva etapa instrumental.
La inteligencia limitada es una primera consecuencia de la fragmentación del conocimiento, pero existe otra y es aún mas peligrosa: la deshumanización del conocimiento y la pérdida de su rol político y social. Además de el telencefalo altamente desarrollado y el pulgar oponible nada más ditingue al ser humano del chimpancé. Sin embargo estas dos caracteristicas hacen que los hominidos tengan como elemento de supervivencia su intleigencia y los productos de la misma. Vista asi, cualquier producto del desarrollo intelectual es un bien social. El hombre conoce para poder vivir en el mundo, para suplir su incapacidad adaptativa y su debilidad física frente al medio.
El conocimiento, como bien público, tiene entonces connotaciones políticas interesantes. Quienes más lo entendieron fueron los ilustrados que apostaron todo a su fe en que la ciencia , como bien de todos, lograría el bienestar humano. En esto no tuvieron suerte las ideas ilustradas debido precisamente al que el conocimiento se convirtió en un factor monetario que produjo riqueza y que se privatizó hasta tal punto que hoy se habla de la sociedad del conocimiento como si este fuera moneda de cambio.
En cierta medida, reconocer en el conocimiento un bien publico es ponerse del lado de la utopía. Entendida esta como la utopía moderna. El poder soñar que es posible una humanidad que comparta con los menos favorecidos los descubrimientos de la ciencia, que entienda que somos ciudadanos de un mismo planeta y pertenecemos a una misma especie.
Los requerimientos pragmáticos que exigen a la universidad sujetos “performativos” capacitados para la especificidad son atentados en contra de la esencia critica de la institución universitaria.La universidad tiene como objetivo el conocer el mundo y para ello debe internarse en el conocimiento de las ideas pues con él se consigue el camino para la autonomía de las mismas y por tanto de los ciudadanos.
Ahora bien, hasta qué punto la universidad está ligada al proyecto formativo de una sociedad?
Si revisamos el proyecto de formación más exitoso de la historia occidental, es decir, la Paideia podemos ver dos cosas. La primera que este proyecto formativo no es estrictamente escolar. No existe el aparato escolar como tal en la sociedad griega clásica y segundo el proyecto desaparece en el momento en que se liga al poder. y por tanto, tiende a estatizarse.
Un proyecto formativo incluye la sociedad en su conjunto, es para ella para quien se pretende formar a un hombre. Si bien, las etapas de introyección de la cultura ejercen violencia y domeño sobre el sujeto, estos mecanismos carecerían de sentido al no existir un propósito social. Este objetivo da sentido y norte a las acciones educativas de una sociedad y justifica sus signos y sus rituales.
Es por ello que la utopía es un elemento crucial de la formación humana y de una formación para la fratenidad, entendida como la oportunidad de que los seres humanos entiendan su compromiso con la especie y que reconozcan el conocmiento como el facotor que distingue y permite la supervivencia del hombre en el planeta. En los sueños y las aspiraciones de la sociedad estan los caminos, las directrices para la toma de decisiones y para todo proyecto educativo. Sin los sueños la educación univesitaria se convierte en solo instrucción y la instrucción, a su vez se convierte en factor deshumanizante y asocial.
Bibliografìa
ANGEL MAYA, Augusto. Universidad, medio ambiente y desarrollo. En Revista Ecológica. Tercera edición. Bogotá, 1989.
BACHELARD, G. La formación del espíritu científico, Siglo XXI Ed, Buenos Aires, 1975.
BERSTEIN, J. Poder, Educación y conciencia. Sociología de transmisión cultural. CIDE, Santiago, 1988
BUNGE, M. La investigación científica, Barcelona. 1983.
BRUNER, J. La Educación puerta de la cultura. Aprendizaje Visor. Madrid, 1977
CARO, Blanca Lilia. Autonomía y calidad: ejes de la reforma de la educación superior en Colombia. Universidad Nacional de Colombia y Universidad de los Andes. Bogotá, 1993.
FREIRE, Paulo. Acción cultural para la libertad. Tierra Nueva: Buenos Aires, 1975.
FREIRE, Paulo. Educación y cambio. Búsqueda: Buenos Aires, 1993
GEERTZ, Cliford. La interpretación de las culturas. Gedisa, Barcelona.1989.
GÓMEZ BUENDÍA, Hernando. Educación la agenda del siglo XXI. PNUD,TM editores, Colombia. 1998.
GUTIERREZ GIRARDOT.Rafael. Universidad y sociedad. Argumentos. Bogotá No 14 -17. 1986.Pág 63-76
HABERMAS, Jurgen. Conocimiento e interés. Ediciones Taurus, Madrid.1982.
HOYOS VASQUEZ, Jaime. Ciencia y saber. Simposio permanente sobre la universidad, quinto seminario general, 1990-1992. ASCUN, ICFES, 1990
JARAMILLO URIBE, Jaime. Historia de la pedagogía como historia de la cultura. Fondo Nacional Universitario. Bogotá 1990.
KANT, Inmauel. Filosofia de la historia. México, FCE 1978.
KUHN, T. La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de la Cultura Económica. Ed. Buenos Aires, 1985.
LORITE MENA, José. La Paideia en el pensamiento Griego. Argumentos. U de los Andes. Bogotá 1985.
LYOTARD, J. F. La condición postmoderna. Ediciones Cátedra- teorema, Madrid.1989.
MAGENDZO, A. Curriculum y cultura en América Latina. PIIE. Colombia,1996.
MAX NEEF, Manfred. Desarrollo a escala Humana. Cepaur, Chile. 1985.
MOCKUS, Antanas. La misión de la Universidad. Material en Mimeógrafo. Universidad Nacional de Colombia, 1987.
NICOLIN, F. Conceptos fundamentales de la Pedagogía. Herder Barcelona 1980
PORLÁN, Rafael. Constructivismo y Escuela. Díada ,editora, Sevilla, España. 1993
TALIZINA,Nina. Los fundamentos de la enseñanza en la educación superior. Departamento de estudios para el perfeccionamiento de la educación superior. Universidad de la Habana. Cuba, 1984.
TEDESCO, Juan Carlos, El nuevo pacto educativo. Alauda, Anaya. Madrid, España, 1995
TRILLA BERNET, Jaume. Otras educaciones. Antropos. Barcelona, 1996
UNESCO. “La formación del personal docente en un mundo en transformación”. En Perspectivas. Vol. XXVI,No3, Francia. 1996.
ZEMELMAN H. “La cultura y el poder”, en Gonzalo Casanova, Pablo de. Ed América Latina. Siglo XXI Santafé de Bogotá ,1990.
lunes, 3 de octubre de 2011
Instrucciones para sacar la cédula en Ibagué, Colombia: Una experiencia de provincia
Cuando era niña aprendí un insulto que me parecía el peor sobre el planeta. Me lo enseñó Mercuccio de “Romeo y Julieta” cuando grita hérido y a todo pulmón :“mala liendre a tu familia Romeo, mala liendre a tu familia”. Pues hoy quiero gritarle al mísero ladrón que me robó mi billetera ese insulto y más, todos los insultos se quedan cortos cuando hoy descubro las pericias que tendré que vivir para recuperar mi cédula aquí en esta provincia tan alejada del centro, de la gloriosa capital de mi país.
Quiero compartir las instrucciones para que mis vecinos de ciudad sepan a qué atenerse y sobre todo tengan los datos seguros y confiables. Así que aquí van y aunque con sarcasmo juro sobre la obra completa de García Márquez que son ciertas y no he exagerado en nada. En rojo encontraran la información nueva que obtuve cuando fuí a reclamar mi contraseña.Algunas dudas me fueron aclaradas y surgieron otras.
1. Haga el denuncio de la pérdida de documento en una estación de policía. Tengo que confesar que es el trámite mas ágil y sencillo de todos y cuesta 100 pesos, eso sí lleve los 100 pesos sencillos porque este puede ser el único motivo de demora. La estación del barrio Ambalá resulta ser muy eficiente y no está llena como las del centro en donde además se debe hacer fila casi en medio de la calle.
2. Si usted es beneficiario del sisben no necesita hacer la consignación de 32.800 pesos moneda corriente, pero si no lo es pues prepárese: Debe ir al Banco Popular. En la ciudad de Ibagué hay tres Bancos Populares, todos ellos ineficientes, llenos de personas y lentísimos. Sin embargo, aconsejo el del centro en el edificio de la Cámara de Comercio que es el “mas eficiente” de los tres. Busque un comprobante de pago y recaudo rápido (lo de rápido es mentir pero así se llama el comprobante) y allí ponga su nombre completo, número de cédula y los siguientes datos:
Número de la cuenta:
220012110086
Fondo Rotatorio de la Registraduría Nacional
Re expedición de cédula
3. Del siguiente párrafo sólo es verdad lo que está en negrilla.Sin embargo, lo dejo porque esta información es producto de lo que recibí de los informantes orales.Cuando pregunté por qué a esa hora, me dijeron lo que narro aquí y todo resultó mentira Cuando tenga el comprobante de consignación (esto puede ser entre uno o dos días dependiendo de la fila del banco) Vaya a la Registraduría, a las seis de la mañana. Si, como lo lee. Debe ir entre seis y siete de la mañana. No puede ir a las doce, ni a la una, ni a las tres (ojo es jornada continua así que a las tres cierran).Debe ir a las seis de la mañana porque a las siete de la mañana salen los papeles para Bogotá .
3.1. Cuando recibí la información oral lo anterior era para mi la verdad. Ahora que hice la fila a las seis de la mañana todo ha cambiado. La fila de las seis a las siete de la mañana no es para entregar papeles, es para solicitar una ficha.Sólo reciben 60 solicitudes por día y entregan las "fichas" en turnos de a 10 personas. Las primeras diez personas son citadas para las ocho de la mañana y deben llevar el original del recibo de consignación.Ocasionalmente deben llevar fotocopia del mismo y fotocopia de la denuncia. Digo ocasionalmente porque todos los dias no se entregan "las fichas" de la misma manera.A veces solicitan los papeles, a veces solo el nombre.Depende del ingenio del funcionario de turno. En todo caso, lleve preparadas las copias porque en el lugar son a 100 pesos y nunca tienen cambio, ni de un billete de mil.
3.2. Llegue puntual a la hora que lo hayan citado.Debo reconocer que el tiempo de mi cita fue respetado. Vaya preparado para que le tomen de nuevo la foto porque sacar la cédula por segunda vez es equivalente a sacarla de nuevo en cuanto a toma de huellas, firma y foto.Eso está bien porque así realmente su documento anterior queda anulado por siempre jamás y no pueden usarlo para hacer transacciones ilegales.Respire profundo cuando vea que al funcionario encargado lo visitan y distraen al menos cuatro mujeres entre turno y turno. Una vino a saludarlo, otra a venderle productos de Yambal, otra a preguntarle si se le notaba la dieta que estaba haciendo y otra más a contarle un chisme del trabajo.Nunca entendí cómo podían entrar tantas personas al edificio si la vigilancia es tan estricta en la entrada. La ventanilla es la número 7 . Una vez le hayan tomado las huellas y demás le indicaran que cerca a la salida,a la derecha, le tomaran la huella para su contraseña. Pregunte al señor que toma la huella cúanto se demora la entrega de la cédula. Él le contestará que tres meses y no le dirá qué hacer para saber si ya está su cédula. Yo averigué y sólo debe entrar a la página de la registraduría y consultar allí.
4. No vaya a la registraduría a buscar información escrita pues no va a encontrarla. Hay dos amables “informantes” de chaleco fosforescente (imagino que son trabajadores reinsertados) que a toda prisa y sin vocalizar recitan una retahíla cercana a la información. Ellos le repiten algo de lo que he dicho aquí pero les juro que no van a darles los números de la cuenta, solo dicen el banco. (en el banco están los números de la cuenta, si va a copiarlos de allí tenga cuidado porque hay siete formatos diferentes, lea bien para no equivocarse).La ausencia de información escrita a mi me deja la sensación de ser menor de edad. Este privilegio de la oralidad crea sensación de que algo se olvidó y uno no puede hacer una lista personal de chequeo. Miré en la página de la registraduría para ver si allí estaban las instrucciones y me encontré con una lista que no dice nada, es un portento escritural esta lista que usa 200 palabras para no decir nada.
4.1. Creo que el punto más débil del proceso es la desinformación. Es increible que no haya una hoja escrita con las instrucciones, sobre todo porque se viola nuestro derecho a la información. Cada paso se va entregando como en una película de suspenso.Me sentí como un infante, completamente desprovista de un trato respetuoso de mi condición de adulto.Lo que más me sorprendió fue que las personas no preguntaran "y ahora qué sigue, cúal es el siguiente paso?.Sólo se dejaban llevar. Me entristeció ver cómo la gente de las fotocopiadoras hace su agosto con esta desinformación porque hacen correr rumores para que los solicitantes salgan desesperados a fotocopiar documentos que luego nadie pide. Como todo el proceso es oral el usuario está a merced de lo que diga el rumor.
4.2. Aunque pregunté varias veces nadie me explicó por qué debemos ir a las seis de la mañana. Especulo que es porque el lugar es muy pequeño y si distribuyen a las personas a lo largo de la mañana pueden tener despejado el edificio. tambien para evitar que haya horas en las que las personas deban soportar las inclemencias del tiempo (supongo).Sin embargo, pienso que los señores "informantes" bien podrían trabajar atendiendo un teléfono al estilo de las citas para el pasaporte.Usted llama y ellos le asignan el turno, toman su nombre y le dicen la hora a la que puede llegar. Asi no se pierde "lo oral" que parece ser una costumbre muy preciada en la Registraduría.
4.3.Debe existir un modo más sencillo de hacer las cosas. El pobre usuario sacrifica dos medios días de trabajo. Uno para pagar en el banco más ineficiente del país y otro para hacer fila ,solicitar la ficha y regresar a hacer el tramite. Esto resulta muy costoso para todos.
5. Si ha perdido la cédula en estos días (antes de elecciones) aproveche porque después de elecciones la copia se demora de tres a cuatro meses. Algo me dijo el informante sobre las personas mayores de sesenta años pero no entendí, debe ser algún privilegio sobre pagar o hacer filas.
6. Si después de hacer la fila quiere tomar algo para pasar el trago amargo o quiere decansar en un parquecito vecino que hay al píe de la registraduría ¡no lo haga!. Salga corriendo, tome taxi, agarre bien su bolso o cartera o donde sea que haya guardado la “contraseña”. El sector es muy peligroso y a una amiga mía le robaron la contraseña saliendo de la registraduría .Ella, aún con el susto de haber visto el puñal en su cara, regresó a la ventanilla para solicitar que le ayudaran con la contraseña y contó lo sucedido. “de malas” le contestaron, espere que le salga la cédula porque aquí no podemos hacer nada.
7. Repita conmigo y a todo pulmón: Mala liendre a tu familia ladrón , espero que te roben la cédula, que tengas que hacer una fila en el Banco Popular, que te toque madrugar a las cinco de la mañana para hacer un procedimiento que podría hacerse a cualquier hora del día. Ladrón que tu vida sea llena de burocracia, que no encuentres instrucciones escritas , que te toque escuchar al informante balbucear algo parecido a unas instrucciones y que te diga que debes hacer la fila “en la ventanilla del primer escalón” y que tu busques y no entiendas dónde queda eso.
Quiero compartir las instrucciones para que mis vecinos de ciudad sepan a qué atenerse y sobre todo tengan los datos seguros y confiables. Así que aquí van y aunque con sarcasmo juro sobre la obra completa de García Márquez que son ciertas y no he exagerado en nada. En rojo encontraran la información nueva que obtuve cuando fuí a reclamar mi contraseña.Algunas dudas me fueron aclaradas y surgieron otras.
1. Haga el denuncio de la pérdida de documento en una estación de policía. Tengo que confesar que es el trámite mas ágil y sencillo de todos y cuesta 100 pesos, eso sí lleve los 100 pesos sencillos porque este puede ser el único motivo de demora. La estación del barrio Ambalá resulta ser muy eficiente y no está llena como las del centro en donde además se debe hacer fila casi en medio de la calle.
2. Si usted es beneficiario del sisben no necesita hacer la consignación de 32.800 pesos moneda corriente, pero si no lo es pues prepárese: Debe ir al Banco Popular. En la ciudad de Ibagué hay tres Bancos Populares, todos ellos ineficientes, llenos de personas y lentísimos. Sin embargo, aconsejo el del centro en el edificio de la Cámara de Comercio que es el “mas eficiente” de los tres. Busque un comprobante de pago y recaudo rápido (lo de rápido es mentir pero así se llama el comprobante) y allí ponga su nombre completo, número de cédula y los siguientes datos:
Número de la cuenta:
220012110086
Fondo Rotatorio de la Registraduría Nacional
Re expedición de cédula
3. Del siguiente párrafo sólo es verdad lo que está en negrilla.Sin embargo, lo dejo porque esta información es producto de lo que recibí de los informantes orales.Cuando pregunté por qué a esa hora, me dijeron lo que narro aquí y todo resultó mentira Cuando tenga el comprobante de consignación (esto puede ser entre uno o dos días dependiendo de la fila del banco) Vaya a la Registraduría, a las seis de la mañana. Si, como lo lee. Debe ir entre seis y siete de la mañana. No puede ir a las doce, ni a la una, ni a las tres (ojo es jornada continua así que a las tres cierran).Debe ir a las seis de la mañana porque a las siete de la mañana salen los papeles para Bogotá .
3.1. Cuando recibí la información oral lo anterior era para mi la verdad. Ahora que hice la fila a las seis de la mañana todo ha cambiado. La fila de las seis a las siete de la mañana no es para entregar papeles, es para solicitar una ficha.Sólo reciben 60 solicitudes por día y entregan las "fichas" en turnos de a 10 personas. Las primeras diez personas son citadas para las ocho de la mañana y deben llevar el original del recibo de consignación.Ocasionalmente deben llevar fotocopia del mismo y fotocopia de la denuncia. Digo ocasionalmente porque todos los dias no se entregan "las fichas" de la misma manera.A veces solicitan los papeles, a veces solo el nombre.Depende del ingenio del funcionario de turno. En todo caso, lleve preparadas las copias porque en el lugar son a 100 pesos y nunca tienen cambio, ni de un billete de mil.
3.2. Llegue puntual a la hora que lo hayan citado.Debo reconocer que el tiempo de mi cita fue respetado. Vaya preparado para que le tomen de nuevo la foto porque sacar la cédula por segunda vez es equivalente a sacarla de nuevo en cuanto a toma de huellas, firma y foto.Eso está bien porque así realmente su documento anterior queda anulado por siempre jamás y no pueden usarlo para hacer transacciones ilegales.Respire profundo cuando vea que al funcionario encargado lo visitan y distraen al menos cuatro mujeres entre turno y turno. Una vino a saludarlo, otra a venderle productos de Yambal, otra a preguntarle si se le notaba la dieta que estaba haciendo y otra más a contarle un chisme del trabajo.Nunca entendí cómo podían entrar tantas personas al edificio si la vigilancia es tan estricta en la entrada. La ventanilla es la número 7 . Una vez le hayan tomado las huellas y demás le indicaran que cerca a la salida,a la derecha, le tomaran la huella para su contraseña. Pregunte al señor que toma la huella cúanto se demora la entrega de la cédula. Él le contestará que tres meses y no le dirá qué hacer para saber si ya está su cédula. Yo averigué y sólo debe entrar a la página de la registraduría y consultar allí.
4. No vaya a la registraduría a buscar información escrita pues no va a encontrarla. Hay dos amables “informantes” de chaleco fosforescente (imagino que son trabajadores reinsertados) que a toda prisa y sin vocalizar recitan una retahíla cercana a la información. Ellos le repiten algo de lo que he dicho aquí pero les juro que no van a darles los números de la cuenta, solo dicen el banco. (en el banco están los números de la cuenta, si va a copiarlos de allí tenga cuidado porque hay siete formatos diferentes, lea bien para no equivocarse).La ausencia de información escrita a mi me deja la sensación de ser menor de edad. Este privilegio de la oralidad crea sensación de que algo se olvidó y uno no puede hacer una lista personal de chequeo. Miré en la página de la registraduría para ver si allí estaban las instrucciones y me encontré con una lista que no dice nada, es un portento escritural esta lista que usa 200 palabras para no decir nada.
4.1. Creo que el punto más débil del proceso es la desinformación. Es increible que no haya una hoja escrita con las instrucciones, sobre todo porque se viola nuestro derecho a la información. Cada paso se va entregando como en una película de suspenso.Me sentí como un infante, completamente desprovista de un trato respetuoso de mi condición de adulto.Lo que más me sorprendió fue que las personas no preguntaran "y ahora qué sigue, cúal es el siguiente paso?.Sólo se dejaban llevar. Me entristeció ver cómo la gente de las fotocopiadoras hace su agosto con esta desinformación porque hacen correr rumores para que los solicitantes salgan desesperados a fotocopiar documentos que luego nadie pide. Como todo el proceso es oral el usuario está a merced de lo que diga el rumor.
4.2. Aunque pregunté varias veces nadie me explicó por qué debemos ir a las seis de la mañana. Especulo que es porque el lugar es muy pequeño y si distribuyen a las personas a lo largo de la mañana pueden tener despejado el edificio. tambien para evitar que haya horas en las que las personas deban soportar las inclemencias del tiempo (supongo).Sin embargo, pienso que los señores "informantes" bien podrían trabajar atendiendo un teléfono al estilo de las citas para el pasaporte.Usted llama y ellos le asignan el turno, toman su nombre y le dicen la hora a la que puede llegar. Asi no se pierde "lo oral" que parece ser una costumbre muy preciada en la Registraduría.
4.3.Debe existir un modo más sencillo de hacer las cosas. El pobre usuario sacrifica dos medios días de trabajo. Uno para pagar en el banco más ineficiente del país y otro para hacer fila ,solicitar la ficha y regresar a hacer el tramite. Esto resulta muy costoso para todos.
5. Si ha perdido la cédula en estos días (antes de elecciones) aproveche porque después de elecciones la copia se demora de tres a cuatro meses. Algo me dijo el informante sobre las personas mayores de sesenta años pero no entendí, debe ser algún privilegio sobre pagar o hacer filas.
6. Si después de hacer la fila quiere tomar algo para pasar el trago amargo o quiere decansar en un parquecito vecino que hay al píe de la registraduría ¡no lo haga!. Salga corriendo, tome taxi, agarre bien su bolso o cartera o donde sea que haya guardado la “contraseña”. El sector es muy peligroso y a una amiga mía le robaron la contraseña saliendo de la registraduría .Ella, aún con el susto de haber visto el puñal en su cara, regresó a la ventanilla para solicitar que le ayudaran con la contraseña y contó lo sucedido. “de malas” le contestaron, espere que le salga la cédula porque aquí no podemos hacer nada.
7. Repita conmigo y a todo pulmón: Mala liendre a tu familia ladrón , espero que te roben la cédula, que tengas que hacer una fila en el Banco Popular, que te toque madrugar a las cinco de la mañana para hacer un procedimiento que podría hacerse a cualquier hora del día. Ladrón que tu vida sea llena de burocracia, que no encuentres instrucciones escritas , que te toque escuchar al informante balbucear algo parecido a unas instrucciones y que te diga que debes hacer la fila “en la ventanilla del primer escalón” y que tu busques y no entiendas dónde queda eso.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Instantáneas
Hace dos semanas conocí el rostro de Amanda. Pude ver sus ojitos cerrados y su gesto de buda. Sólo tiene 4 meses de gestación y la tecnología ya me ha permitido verla, ver sus manitas cerca de la cara y hacerme una idea de cómo va ser cuando salga al mundo. El padre y la madre de Amanda están felices de conocerla, han publicado su foto en FACE Book, la cargan en la billetera y la pondrán en el álbum que le están construyendo.
Cuando yo nací mi padre me tomó muchas fotos, tantas que hay un álbum lleno de sólo un día, fotos pequeñas en blanco y negro que me muestran con el gato, con mi madre, con mi abuelo, con el perro, con una llanta de tractor.
Una amiga me cuenta que carga las fotos de su sobrino en la billetera porque está comprobado con investigaciones que cuando una billetera se pierde y lleva fotos de niños es mas susceptible de ser regresada.
Mi foto favorita es una en la que tengo tres meses. Se puede ver sólo mi rostro de bebé. No se distingue bien si soy niño o niña y soy un bebé mesticito, morenito, casi indígena. Hace poco me vi, o mejor, me reconocí, en un bebé que ví en un buseta. Supe que ella (o él) se iba parecer a mí y me enternecí.Quise saber si volvería a verlo, a reconocerlo.
La foto más antigua de mi familia paterna se dañó justo por la orilla donde está mi padre aún bebé. Mi hermana tardó muchos meses en reconstruir para nosotros a ese niño que mi abuelo carga en las piernas. Mi padre nos cuenta que la llegada de los fotógrafos al campo era un acontecimiento. En esta foto veo un mantel de cuadros como fondo y a una abuela jovén y elegante. Un familia que ya se ha disuelto como la tinta que se ha ido desgastando.
Una estudiante de mi taller me cuenta que sólo tiene una foto de su hermanito. Él tenía tres años cuando murió y ella sólo conserva un cuadrito de papel con el niño muy elegante, sentado y con los ojitos cerrados. La mamá de mi estudiante hizo que le tomaran esta foto al niño después de muerto. Lo vistió, lo peinó y lo sentó en su regazo para poder tener una ultima imagen de él.
Luis Santiago Lozano tenía 11 meses y era precioso.Su mamá tenía muchas fotos de él. Era el bebé de la portada, blanco,rosado,de ojos azules.Cuando desapareció, los noticieros prsentaron una a una las imágenes del angelito,en la tina, con la abuela, en el coche, en la cunita. Los que vimos a bebé nos conmovimos porque esa ternura y esa belleza no debían ser maltratadas. ¿Qué clase de bestia sería capaz de matar un niño tan hermoso?. Recientemente el caso de una niña de 11 años en Argentina puso a los medios en debate. La niña estaba secuestrada y los noticieros pasaban hasta el cansancio videos y fotos de la niña, su foto de perfíl de Face Book dió la vuelta al mundo. La niña resultó muerta tirada en un basurero. La sobre exposición de su rostro pudo contribuir a presionar a sus asesinos.
Yenny y Yimmy sólo tienen dos fotos, la del carnet del colegio y otra que su papá les mandó tomar en una feria. Jeferson no tiene ninguna foto porque estaba muy pequeño y en ese tiempo no pasó ningún fotógrafo. Tomarle una foto a Jeferson, vistiéndolo y peinándolo tal vez hubiera sido una idea de una madre, pero esos tres niños no tenían la madre cerca. El padre debía ir a trabajar y los niños se quedaban en casa cocinando y tal vez jugando un poco. Estos tres hermanitos estaban cuidados por un ejército nacional que hizo poco cuando uno de sus miembros y quién sabe si más de uno, violó a Jenny y mató a sus hermanos y los enterró a la orilla de un río, mal enterrados. A prisa, como a perros.
Hoy no tenemos carteles con las caras de estos tres niños y no podemos imaginarnos cómo eran. No ha habido juicio y la juez que llevaba el proceso está muerta mientras todo se pospone a causa de las leguleyadas que dilatan el proceso, diluyen la memoria y la rabia y nos regresan a la peste maldita del olvido.
¿Cúantos niños campesinos existen para nosotros?, ¿Qué imagen tenemos de ellos? ¿Existe para nosotros alguien que no podemos ver en una imagen?
miércoles, 31 de agosto de 2011
Carta muy subjetiva contra la desesperanza
A veces siento que mis estudiantes me miran como se miraría a Campanita, como un ser irreal que vive en el mundo de la fantasía. Tal vez, como dice un amigo argentino, “vivo en un huevo Kinder”. Ellos, mis estudiantes, saben cosas que yo ignoro, saben, por ejemplo, que ya nada se puede hacer, que no hay opción, que en este país todo está decidido por los medios de comunicación. Por eso, cuando yo les hablo de democracia, de ciudadanía y de justicia ellos me miran compadeciendo mi ingenuidad.
Algunos estudiantes piensan que no ir a clase es ganancia, que si logran engañar al profesor los inteligentes son ellos, que el profesor es un pobre sujeto que no sabe de este mundo, del mundo real que no habita en la teoría.
Hace unas semanas, escuché a un estudiante cuando decía que la contaminación con metales pesados en los ríos cercanos a las minas de explotación de oro a cielo abierto era un invento de los “izquierdistas” que no querían dejar progresar la región. No me molestaría tanto si este joven no estuviera estudiando una carrera que directamente tiene que ver con el tema ambiental.
En la misma clase otro joven aseguró que el desastre de Chernobil habí afectado sólo a unos pocos humanos pero que el impacto en plantas y animales había sido nulo , con ello justificaba el uso de la energía nuclear como fuente limpia y poco contaminante.
Hace unos días otro muchacho me dijo que en Colombia no es posible hacer un cambio en lo político, “ya todo está decidido” me dijo.
Hace seis meses unos estudiantes inventaron un correo parecido al de una compañera profesora (de una universidad pública) y cambiaron las fechas de un parcial, hace unos días, otros estudiantes se pusieron de acuerdo para aprovechar los paros en Transmilenio para no ir a clase, la razón: Debían entregar un trabajo y no querían hacerlo.
Casi todos los días el asunto de enseñar se está convirtiendo en el trabajo de descubrir mentiras. Se plagia, se corta y pega, se inventan historias para no cumplir con los compromisos, se abre el computador para fingir que se toman notas cuando en realidad está abierto el Face Book. Fingir es la consigna .Una triste consigna de una generación que asume que aprender es incómodo, innecesario, secundario.
En esta profesión es tan fácil caer en la desesperanza. Decidir que es mejor renunciar a formar conciencias críticas, que las cosas son menos incómodas si sólo enseñamos a jóvenes adaptados. Sin embargo, sé que muchos profesores nos negamos a caer en esta trampa. La desesperanza anula la acción, nos deja derrotados aún antes de comenzar el enfrentamiento.
Comienzo este semestre de nuevo creyendo que los jóvenes pueden lograrlo, que vencerán todos esos cantos de sirenas que los invitan a no decir, no opinar, no pensar por si mismos, a ser “hombres de su tiempo” en el sentido de que se amoldan a la triquiñuela, al camino torcido, a lo falso antes que a la posibilidad de la ética, del esfuerzo de probar hasta dónde se puede llegar con lo aprendido.
En tiempos pasados se acusaba a los jóvenes de rebeldes, de incómodos. Ahora yo acuso a los jóvenes de lo contrario, al menos los jóvenes de mi país son más conservadores, tradicionales y adaptados. Son viejecitos con piel de bebé que no quieren cambiar el mundo ni cambiarse ellos. Es por eso que mi trabajo tiene sentido. Porque las cosas no son fáciles, porque mi generación sabe que los cambios duran siglos, pero son posibles o al menos conforman la utopía, que es la que nos permite dar dirección a nuestra vida. Así que mi mundo de fantasía, por este semestre, resistirá un poco más, sólo porque, a veces, he visto que es posible enseñar para el pensamiento crítico y porque estoy convencida de que mis clases entregan herramientas para transformar el mundo.
En este momento, opto por la esperanza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





