martes, 5 de junio de 2012

La ley y el desorden: para la muestra un botón de Rosa





Nada más difícil en literatura que narrar un hecho real. Por lo general al transcribirlo se nota la inconsistencia, lo artificioso, lo ilógico de lo que nos rodea. Hagamos el siguiente ejercicio basado en las noticias que nos llegan y miremos si esto parece real:



Había una vez un hombre que se emborrachaba y perdía el control en cuanto a su ira con las mujeres. Tanto lo perdíó que en el 2002 mató a una mujer con arma blanca,le propinó 22 puñaladas, la envolvió en a sabana y se escondió en su taller hasta que lo atrapó la policía y lo condenó a prisión, pero 15 meses después un juez decidió que el hombre podía salir de prisión siempre y cuando prometiera asistir a un programa para alcohólicos y drogadictos (1). La policía no hizo seguimiento, perdió la pista del hombre y este continuó su vida. Unos años después violó a una niña de 11 años porque según él se le insinuó. La mamá de la niña puso la denuncia y la policía no registró en sus computadores los datos y por eso jamás salió una circular de “se busca”. La mamá de la niña no regresó a completar la denuncia y nadie se interesó en el caso, porque si la mamá no se interesaba por qué debían interesarse ellos. Tiempo después el hombre violó a otra mujer y también se hizo la denuncia, pero de nuevo los sofisticados sistemas electrónicos no registraron, no archivaron, no organizaron la información y el hombre continuó libre, estudiando y haciendo amigos y amigas, por supuesto, todo desplazamiento lo hacía en su moto, aunque le habían suspendido la licencia por manejar borracho (2)
En el colegio donde validaba su bachillerato, costumbre arraigada en él ya que en otro colegio de Chapinero era donde había conocido a su ex esposa (la mamá de la niña que violó), conoció a Rosa, se hicieron amigos y salían, de vez en cuando a rumbear o a beber.

Un día, el hombre se pone una cita con Rosa y van de bares. Cuando Rosa ya quiere irse él se ofrece a llevarla en su moto y ella, que ha bebido con él, acepta que la lleve en su moto.Pero él se desvía hacia un parque, es la una de la mañana, el parque no tiene un sistema de seguridad que vele las entradas y salidas. En conversación con el director de la policía la revista Semana logró que este aceptara que el parque nacional no está completamente controlado por este organismo.
Aún así, Rosa entra al Parque Nacional y allí es violada por Javier. Él la abandona y ella puede llamar al 123 de la línea de emergencia, claro que la hacen esperar para confirmar datos porque a la línea de emergencia colombiana se hacen el 70 % de llamadas falsas, es decir, la policía tiene que asegurarse de que realmente es una emergencia. Este proceso lleva minutos de más y a veces dejan que el usuario cuelgue y vuelva a marcar para comprobar que realmente se encuentra en situación de peligro. No importa que al otro lado de la línea alquien diga “auxilio me estoy muriendo” porque esto puede ser una broma. Por algo el país de este hombre es catalogado como el más feliz del mundo, por el gran sentido del humor de sus habitantes. El director de la policía no está seguro de cuántos hombre buscaron a la mujer una vez le creyeron, cree que dos patrullas , o sea 12 hombres. Luego se unieron a ellos los bomberos y con ayuda de la mujer que indicó lo que veía y oía, al fín, la encontraron a las seis de la mañana. La hicieron caminar a la ambulancia y la llevaron a un hospital muy alejado debido a la gravedad de las heridas. Asunto muy preocupante si tenemos en cuenta que a sólo unas calles de allí está el congreso, el palacio de Nariño, el palacio de justicia y que, por tanto, debe haber hospitales preparados para emergencias médicas muy graves, o ,al menos, eso rezan los protocolos de seguridad. El asunto es que Rosa no tenía seguro (4) por eso a las 11 de la mañana aún estaba en una sala de hospital para pobres pendiente de que le asignaran una camilla, hasta que entró en paro. Cuatro días después murió.

Buscar al hombre asesino fue difícil, primero tenían mal el segundo apellido, después no lo tenían ubicado a pesar de sus antecedentes y tercero, tenían la placa de la moto pero cotejar los datos de dirección en los computadores seguramente fue difícil debido a que no hay plata para sistematizar los datos y unificarlos en un solo terminal. Mientras lo capturaban, las personas del común protestaban y los noticieros hacían una antología de imágenes de mujeres maltratadas en las que primaba la sangre antes que el análisis.
El hombre podría enfrentar una pena de 50 años, las personas están conmovidas porque el crimen no pasó en el campo, ni en la selva ni en cualquier pueblito olvidado del mapa colombiano sino en su capital, en la Atenas suramericana. Se conmueven también porque la mujer fue empalada y eso es “una novedad”.Este país está tan acostumbrado a la novedad que sólo se interesa si en el crimen hay algo diferente, macabro, estruendoso
Hasta aquí la historia inverosímil pero cierta, en la que prima el desorden, sobre todo eso, la incapacidad para que los encargados del bienestar de los ciudadanos se coordinen y organicen, la imposibilidad para que los ciudadanos controlen su manía de hacer bromas y no tomar en serio el número de emergencias, la impunidad con la que se maneja la excarcelación de sujetos peligrosos (no olvidemos que hace unos meses el psiquiatra de medicina legal fue pillado con diplomas falsos) la ligereza con que se toma en este país el tema de la violación de los derechos y el abuso y maltrato de mujeres y niños y mil temas mas que suenan tan absurdos que arriesgaría mi cordura si trato de escribirlos.

Quedan tantas preguntas sobre todo si uno es amante de la lógica.Por ejemplo, por qué el día que la quitaron el pase al hombre por andar borracho no lo detuvieron por romper el pacto de ponerse en tratamiento para adicciones, por qué no le dieron libertad condicional, por qué, si existen esos aparaticos que registran la cédula y pueden ver antecedentes, jamás se hizo un llamado o una alerta. Qué tratamiento se le da en Colombia a este tipo de personas que tienen problemas mentales y de adicción y que no pueden controlar sus impulsos, está bien que ellos esten libres sin vigilancia. Son preguntas serias, despojadas de la ira del momento.Son preguntas que deben responder quienes están a cargo de nuestra seguridad.
Webgrafía



(1) http://www.elheraldo.co/judicial/velasco-habia-asesinado-a-otra-mujer-de-22-punaladas-69933

(2) 'Estaba como poseído por el Diablo', dice familiar de Javier Velasco. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11922916

(3) Minuto a minuto del cso de Rosa Elvira Cely. http://www.eltiempo.com/Multimedia/infografia/rosaelviracely/

(4) Señora Rosa Elvira, ¿usted tiene seguro http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/nataliaspringer/senora-rosa-elvira-usted-tiene-seguro-natalia-springer-columnista-el-tiempo_11919638-4

(5) El Parque donde murió Rosa Elvira Cely sigue sin presencia policial http://victorsolano.com/2012/06/02/el-parque-donde-murio-rosa-elvira-cely-sigue-sin-presencia-policial/

(6)

martes, 17 de abril de 2012

Leer y comer: Las sutilezas del lenguaje de la industria de comestibles







La honda de lo natural se ha tomado la publicidad de los comestibles y digo comestibles porque no son alimentos. Todos los días vemos las promociones de aguas saborizadas cero calorías, de gaseosas dietéticas, de papas fritas y empaquetados elaborados con grasas trans y todas, sin excepción, prometen dos cosas imposibles: Salud y bienestar
La Coca-Cola Company tiene el descaro de declarar en sus botellas una campaña de bienestar que dice : “contiene millones de sonrisas, fuente de hidratación ,bajo en sodio”. Esas tres promesas sólo puede creerlas un iletrado. La primera no tienen que ver con la calidad del producto ya que sólo es una imagen utilizada como recurso de venta, la segunda es manipulada, si bien la bebida gaseosa contiene agua y por tanto puede hidratar su alto contenido de preservativos, colorantes, cafeína y gases que permiten la efervescencia y el mayor descenso de la temperatura del líquido (carbonatos) la hacen poco recomendable para la salud. La última promesa: el bajo contenido en sodio es un distractor. Todos le tememos a los excesos en la sal y huimos de ellos, pero otro de nuestros enemigos es el azúcar. La gaseosa contiene, por dos litros, el aproximado de dos tazas de azúcar lo que la hace un peligro latente para las personas. La promesa del bajo sodio sólo oculta el problema real de las sodas: son fuente de azucares y posibles facilitadores de la adquisición de la diabetes.

El asunto es que las industrias de comestibles saben más de gramática que el ciudadano promedio. Cuando afirmo que “Esas tres promesas sólo puede creerlas un iletrado” se que el tono suena pedante pero lo más triste es que estoy convencida de que a menor capacidad de lectura y comprensión mayor es la posibilidad de que seamos consumidores engañados y ciudadanos ingenuos y manipulables.
Digamos que tengo antojos de una paleta de chocolate y que compro una. Si yo leyera el empaque antes de destaparlo regresaría el producto porque en realidad no es de chocolate. En aras de bajar costos las industrias elaboran sabores parecidos al chocolate y redactan en sus empaque frases como “paleta con sabor a chocolate y cubierta con sabor a chocolate”. Es mas económico adicionar el sabor a grasas trans, agregar olor y color artificiales y cancerígenos y obtener un remedo que el consumidor disfrutará sin saber que en realidad no ha comprado lo que quería. Los que elaboran los empaques son expertos en el uso de las preposiciones y saben que no es lo mismo decir de que con. La mayoría de nosotros no reparamos en esos mínimos cambios del lenguaje.
En la letra minúscula de la información de productos comestibles se pueden encontrar frases como “sabor idéntico al natural” en productos como jugos de fruta que prometen ser cien por ciento naturales. Son miles las galletas, dulces, bebidas y helados que contienen Tartrazina y los chicles que se fabrican con Aspartame. Estas son sustancias que pueden producir enfermedades y alergias y por ello hay disposiciones que obligan a quienes las producen a advertir en sus empaques que esa sustancia está presente en el comestible. Para ello las industrias escriben la palabra en mayúscula sostenida, el asunto es que lo escriben en letra de dos milímetros. Este elemento lo hace ilegible e inaccesible para los consumidores.

Las promesas sobre la composición natural de los alimentos o el “fat free” de los dulces norteamericanos demuestran que la industria de comestibles sabe que los consumidores no leemos o leemos mal. Prometer que un masmelo está libre de grasa es cierto pero es distractor, si bien no tiene grasa tiene almidón, azúcar y colorantes, tres ingredientes poco recomendables para la salud.

Además, la lectura no es sólo un asunto de letras, comprender que las fotografías e imagenes de frutas,verduras y alimentos pueden ser manipuladas para que aparezcan en comestibles y poder dominar nuestro primer impulso de asociación para investigar a profundidad de qué está hecho lo que comemos es tambien parte de una lectura comprensiva.Leer es un asunto cada vez más importante. En un mundo de consumo puede ser la diferencia entre alimentarse y envenenarse. La letra grande ,por lo general, dice lo que queremos oír, pero la letra minúscula es donde reside la realidad y esa es la que debemos leer, así nos duela un poco la cabeza o tengamos que sacar las gafas de la cartera: Leer siempre será la clave para tomar decisiones saludables.

jueves, 2 de febrero de 2012

La justicia del palacio: A propósito de la necesidad de establecer responsables


1.Ejercicio de inmersión
Imagínese que usted, un día cualquiera, sale de su casa con el objetivo de encontrarse con un familiar, un primo, una prima, un tío. Se han puesto una cita en un edificio gubernamental porque su familiar trabaja allí y usted es quien necesita el favor. Usted llega puntual a su encuentro y su familiar le invita a recorrer el edificio y a tomar algo en la cafetería. A los pocos segundos de sentarse a la mesa ustedes escuchan un estruendo, muchos estruendos y descubren que alguien o algo está disparando dentro del edificio. Todo es confuso. De repente, en la puerta de la cafetería ven hombres encapuchados y armados que les gritan, los toman del brazo, los arrastran escaleras arriba. Usted mira a su tío, primo, prima, camina a tropezones, quiere vomitar, no sabe qué pasa pero sabe que esos uniformados no son militares, son otra cosa. Usted es rehén y algo le dice que allá afuera está el ejercito, los policías, los uniformados militares que pronto vendrán a rescatarlo. Al menos, eso es lo que usted ha visto en la televisión. Su vida es importante, respetable y,en teoría, el ejercito de su país está comprometido a resguardarla.

Por un momento, los disparos cesan y usted ahora es parte de un grupo compacto y bien diferenciado. El grupo es alojado en una oficina y allí hay encapuchados que les gritan y les piden que obedezcan, prometen que no les va a pasar nada, se identifican como un grupo rebelde. Un grupo con antecedentes  ,acostumbrado a utilizar las vidas para conseguir sus objetivos. Digamos que usted es estudiante  y que conoce el DIH, es decir, el derecho internacional humanitario; por tanto, usted sabe que como civil y como rehén tiene unos derechos y que existen unos protocolos que su ejercito y su gobierno deben cumplir. Usted imagina que el cabecilla del grupo y algún delegado del gobierno ya habrán comenzado las comunicaciones y que habrá negociaciones. Usted respira y piensa en su familia allá afuera, en su familiar que está estático. Valora el grupo. Allí parece haber gente importante, jefes, superjefes y gente común, meseros, aseadoras, estudiantes.
A los minutos el estruendo se reanuda, desde afuera hay disparos, en la siguiente hora usted descubrirá que su ejercito no negocia, que dispara con cañones, tanques, metralletas, granadas, bombas y sin tener en cuenta la ubicación de los rehenes. El edifico se incendia, la gente sangra, hay heridos y muertos; usted mismo no sabe si está bien y cree volverse loco con la pregunta: ¿por qué, por qué no negocian, acaso no saben que estamos aquí, que estamos vivos? .El único ruego que repite en su cabeza es ¡No disparen, por favor, no disparen¡
Digamos que con el paso de las horas usted logra evadirse por un corredor y que saltando sobre los cadáveres de la escalera llega a un hueco, un boquete abierto por los cañones del ejercito y que por allí se desliza. Siente que unas manos le ayudan a salir y no puede de la dicha porque ve a un oficial del ejercito, casi que quiere abrazarlo, agradecerle la ayuda. Pero de repente siente que esas manos no lo sueltan, que lo aprietan mientras lo llevan a un edificio cercano. Tal vez sea un protocolo de seguridad, piensa usted. Sin embargo, una vez dentro del edificio  es empujado y a gritos se le pide su nombre, su cédula, su dirección, usted titubea y recibe patadas como respuesta. Lo obligan a arrodillarse y  llorando les dice que usted es civil, que vino a visitar a su familiar, que tenía una ficha de visitante pero que no sabe dónde está, que su cédula se quedó en la entrada.
Los hombres del ejercito son difíciles de convencer, han sido entrenados para no dejarse llevar por engaños. Tienen además instrucciones precisas de interrogar a todos aquellos que salen del edificio, para ellos todos son cómplices. Cuando usted salió recuerda haberle pedido al soldado un minuto para llamar a su familia para decirles que está bien. Pero nadie ha escrito sus datos, nadie tiene una lista, nadie permite llamar. Simplemente los tienen aislados a usted y a muchos de los que salieron, en la esquina del salón donde está ve como golpean a un hombre con la culata de un arma. Ese hombre se parece mucho al que tomó su pedido en la cafetería: un civil como usted…
Vamos a dejar los puntos suspensivos pero podríamos seguir fabulando y pensar que a usted lo trasladan con los ojos vendados a otro lugar y que allí le aplican tortura para que confiese cual es su nombre subversivo y qué cargo ocupa en la organización, o que lo golpean un rato y cuando comprueban sus datos lo dejan ir pero lo persiguen por años para que no rebele que le pegaron, o lo llevan a un lugar le disparan y luego introducen de nuevo su cadáver en el edificio y lo hacen pasar como rebelde, o, simplemente lo matan y lo entierran como n.n. o sea, lo desaparecen.
2. Si usted es civil
El derecho internacional humanitario existe porque las guerras inventadas en el siglo XX fueron atroces y llegaron a limites impresionantes, miles y millones de mutilados, muertos, enfermos de por vida, literalmente enloquecidos con lo que  vieron sus ojos. Después de las bombas atómicas, los bombardeos, los campos de concentración, los exterminios masivos, de las violaciones y  excesos hubo necesidad de poner limites. “hasta la guerra tiene limites” fue la consigna.
Como civil no puedo dejar pasar los acontecimientos de hace 25 años con respecto a un evento que marca un momento doloroso del trato a rehenes en nuestro país: La retoma del palacio de justicia. Si bien es execrable la toma y en algún momento debe revisarse el tema para exigir saber, para tener la verdad completa, no es menos censurable el modo en el que el ejercito, la presidencia de Belisario Betancourt, la cúpula militar de ese momento y el gobierno entero manejaron esta situación, sobrepasando todo protocolo, poniendo por encima del derecho a la vida, intereses de otra índole.
Cuando los civiles escogemos a nuestros gobernantes les damos a ellos la investidura para manejar el país y la responsabilidad sobre las decisiones y lo que se derive de estas.
Escogemos a un gobernante porque creemos que él podrá administrar nuestros intereses, porque trabajará para nuestro bien como sociedad, porque responderá por nosotros y tomará las decisiones mas adecuadas para nuestro bienestar. Pero si el gobernante se equivoca, si actua conforme a intereses que no son los del bien común él debe responder. Debe ser reconvenido pues no ha cumplido con su deber y, en casos tan específicos como el del palacio de justicia, su actuar ha causado la muerte de personas inocentes, la desaparición y  tortura  y el engaño a un país entero.
No me importa la pena que le asignen a los acusados, bien podrían ponerlos a barrer el Parque Nacional. Lo que me importa es que quede constancia de que el gobierno, la cúpula militar y los mandos medios se equivocaron, que actuaron por intereses diferentes a los de salvaguardar nuestra vida y honra representada en los civiles que allí murieron y/ o desaparecieron.
Condenar a un militar como Plazas Vega no es suficiente. Y, en ningún momento, “desmoraliza a la tropa” como dice la esposa de Plazas. Al contrario. El mejor ejército sería aquel que trabaje por los intereses de la sociedad y por defender sus derechos y para eso se necesita, no solo, la legitimidad sino la honorabilidad de saber que se cumple con una ley. La mayoría de soldados que sufre de síndrome traumático lo hace una vez encuentra que sus acciones no tiene sentido y no son correctas, que los valores que defiende se diluyen y ya no hay diferencia entre él y el enemigo. En el evento de la toma y la retoma del palacio de justicia no hubo diferencia entre la crueldad de los dos bandos, A ninguno de ellos le importaron los civiles. Este fue un ataque contra cada uno de nosotros y un mensaje claro: quienes tienen las armas pueden hacer con nosotros lo que quieran, los ciudadanos no tenemos importancia, nuestras vidas no son la prioridad.
Insistir en que haya justicia y se devele a los culpables en la retoma es enviar un mensaje a los que pretenden gobernarnos: somos una sociedad sin armas, pacífica, pero no estamos dispuestos a permitir  que nos conviertan en fiambre de sus pasiones. No querremos jamás a un gobierno que deje de lado nuestro legitimo derecho a ser respetados y protegidos.

martes, 17 de enero de 2012

Declaración de principios 1: El amor




Pegada en mi nevera hay una notita casi desteñida que tiene tres palabras escritas en tinta verde: Humildad, constancia y deseo. Detrás de la puerta de mi baño hay otra nota en papel rosado “Existen seis componente sin los cuales el diálogo no es posible: 1.El amor.2. La humildad. 3. La fé en la humanidad. 4. La confianza.5.La esperanza. 6. El pensar crítico. P.Freire.” En mi escritorio, con marcador rojo y en una ficha bibliográfica hay una nota más: "Recuerde respirar". He estado pensando que en esas tres notas está condensada una declaración de principios de mi vida como maestra.

Hoy quiero hablar de la cita de Freire. A este pensador no lo leí en las aulas de la Universidad Pedagógica. Muchos años después de mi grado como licenciada tuve la alegría de estudiar una especialización en docencia universitaria con profesores de la universidad de la Habana y encontré a Freire mencionado en un módulo sobre comunicación en el aula. Tal vez Freire sea uno de los autores que más cito cuando escribo.

La nota rosada que está en la puerta de mi baño es, a mi parecer, la condensación del acto pedagógico y, tal vez, la esencia del mismo. Sin embargo, muchas de las palabras que hay allí no se mencionan en las facultades que forman profesores y, creo yo, resulta esencial meditar sobre lo que implica cada una de estas seis condiciones para posibilitar el diálogo, que, en el fondo, es el acto mediante el cual se educa desde la perspectiva freireana.
El amor es la palabra más difícil de abarcar cuando se habla de pedagogía, no solo porque implica perspectivas morales, sino porque tiene tantas variantes y acepciones y, por supuesto, porque desde los griegos hasta el día de hoy el vínculo entre maestros y estudiantes ha pasado por todas esas acepciones. Creo yo que el amor como elemento distintivo de la especie homo, tiene que ver con un modo de establecer los lazos que nos unen como sociedad. Como especie aprendemos por medio del juego y del amor, entendido como cuidado del otro, como cultivo, como reconocimiento e incorporación. El amor nos permite descentrarnos para pensar en el otro, para querer comprenderlo antes de juzgarlo

Si Freire considera al amor como esencial en el diálogo es porque dialogar es un ejercicio difícil. Tiene que ver con mostrar la diferencia, con exponer el pensamiento y, a veces, todo aquello que no sabemos y tememos reconocer que no sabemos. En el diálogo hay mucho de silencio verbal y mucho de otros lenguajes. Las miradas, los tonos, los énfasis pueden ser claves y son todos ellos generadores de emociones, sin el amor el diálogo podría naufragar en el resentimiento, en el miedo y en la interpretación acomodada y prejuiciosa.

Pestalozzi y Rousseau descubrieron el amor como elemento crucial para educar. Ellos vieron de qué modo el vínculo entre el maestro y el estudiante se fortalecía en tanto el maestro tuviera la capacidad de amar a sus aprendices. Los niños expósitos de Pestalozzi aprendieron a convivir alrededor de una mesa mientras en las cena platicaban con su profesor y descubrían que alguien los escuchaba y los cuidaba. Emilio respeta a su maestro gracias al contrato implícito que hace Rousseau con él “yo seré tu maestro y me comprometo a dar lo mejor de mí para tu aprendizaje, tu serás mi estudiante y estas comprometido a dar lo mejor de ti”.
Un amor fraterno, fuerte, con esperanza en la capacidad del otro. Un amor que cultiva, en el sentido de que comprende que la educación permite la formación y que esa formación se genera en el contacto de generaciones. Un amor responsable que sabe de la importancia de enseñar y no se toma a la ligera lo que es esencial.
Un amor que permite saber que nuestros estudiantes pueden llegar a obtener sus metas, que algunos tienen ritmos diferentes y tendrán que esforzarse más, que otros necesitan saber en qué están fallando y por tanto debemos hablarles con sinceridad, sin crueldad pero de modo que ellos puedan verse a sí mismos. Un amor que sepa que hay futuro y que cualquier persona puede aprender y desaprender.
No es amor dejar que el estudiante se suma en la desidia, que no se esfuerce, que tome el camino fácil, que se preocupe exclusivamente por obtener notas para sus promedios. Tampoco es amor mirar al otro con desesperanza. Las frases “es que con estos muchachos ya no hay nada que hacer” ,“es que son tan terribles” son producto de un mundo que no ha amado a sus niños, que los ha dejado solos. Hace poco escuché a dos estudiantes hablando de un amigo suyo al que le había tocado muy duro en la vida; ¿por qué?, les pregunté y ellos me contaron que aquel muchacho tenía padres pero que ellos trabajaban todo el tiempo y al joven le había tocado crecer frente al televisor y cuidado por empleadas. ¿Y qué es lo difícil? Pregunté. Pues que estaba y está solo me respondieron los muchachos.


Freire, Pestalozzi, Rousseu, Vigotsky y muchos otros pedagogos lo descubrieron hace mucho tiempo: Educar es acompañar.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Reina: Una hermosura de mujer

“Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos. - El mundo es eso. Reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.”
Eduardo Galeano*
Se llama Reina Amparo Restrepo y es una de mis, muy personales, figuras de heroísmo. Jamás me gustaron los héroes armados, esos que dan la vida y se mueren jóvenes dejando sus sueños enterrados y muchas versiones de sí mismos. A mi me gustan los personajes, pero esos que viven la vida a través de sus sueños y proyectos; aquellos que siempre están rodeados de mucha gente que los respeta y que, seguramente, seguirá su trabajo cuando ellos ya no estén. Por eso, Reina Amparo encarna lo que, para mí, es un ideal, porque ella está viva, muy viva, y me muestra el camino y la realización de muchas de las ideas en las que yo, como maestra, creo.

En el año 2007 el proyecto “Círculo de lectura infantil y juvenil” de la Hermana Reina Amparo Restrepo obtuvo el Premio Nacional de Paz. Ella y su equipo estaban convencidos de que por medio de la lectura los niños de San Vicente del Caguán podrían recuperar sus sueños, volver a tener metas e ideales y hacerse a una imagen de futuro por fuera de las armas que tanto daño le han hecho a esa región del país. Así que, sin mucho dinero y con muchas ganas, comenzaron a tocar puertas y a conseguir ayuda hasta que hoy tienen uno de los proyectos más hermosos de promoción de lectura y escritura que hay en Latinoamérica.

“Una vez un señor me llamó para donarme sillas y mesas y yo le dije que no, que no necesitábamos eso, que mi proyecto funciona sin sillas o mesas porque funciona en las casas y con el compromiso de las comunidades, es que sin ese apoyo no hay posibilidad de éxito” me lo dice mientras comemos mandarinas y yo la escucho como si estuviera viendo a un hada madrina. La he conocido gracias al programa RELATA** y ahora la tengo aquí frente a mí para formularle mil preguntas, pero no puedo, estoy encantada dejando que hable, cada vez que dice una frase yo aprendo algo.

Reina es la encarnación de lo que significa la alfabetización con significado social. La escritura y la lectura no pueden enseñarse en frío, deben enseñarse para resolver problemas reales de comunicación y ella lo ha logrado con cada una de sus cartillas. Los niños escriben los textos de las cartillas y la comunidad entera lee esos textos. en San Vicente del Caguán hay emisoras y periódicos escolares y todos ellos tienen como función permitir canales de expresión, de generación de identidad. “Ahora los niños tienen sueños, de nuevo quieren ser maestros, doctores, ingenieros, escritores. Eso antes era impensable” lo dice mientras me muestra la “hermosura” de dibujos de sus niños. Y esa es la palabra que mas la define, para mí, ella es una hermosura de mujer. Creo que tiene un cerebro 90-60-90, el mas bello que he visto y eso que he tenido el privilegio de conocer mucha gente inteligente.

Esa mujer paisa que recibe llamadas de personas que la cuidan y le preguntan cómo está, que si tiene frío, si ya está mejor su espalda, esa mujer que ha viajado doce horas por carretera destapada para poder llegar a esta reunión con nosotros . Ella, que es consentida y consentidora y que sonríe como sólo lo hace quien vive su vida entre niños, es mi punto de referencia. Sí, Creo que cualquier profesor de lenguaje de Colombia que tuviera contacto con ella resultaría inspirado.

Su proyecto ha ido creciendo y crece bien, como las plantas que cuidan las mujeres sabias. Comenzó con una cartilla y ahora va en una generación de niños lectores que quieren continuar cultivándose y que quieren transformar su comunidad. Reina no la ha tenido fácil para encontrar recursos pero jamás se ha sentido derrotada. Recibe ayuda, la busca y tiene redes como sólo las sabemos tener las mujeres. Ella “canaliza” energías de las personas que la acompañan a hacer presupuestos, negociar y gestionar. Muchos la apoyan porque ella sabe para dónde va, porque tiene claro lo que es su proyecto y así logra la confianza. Su mayor riqueza es el proyecto mismo y este ya es parte de la comunidad, su mayor arma es su credibilidad, la ha construido con base en seriedad, responsabilidad y constancia. Creo que yo asistiría a ojo ciego a un seminario que esta mujer dictara sobre gestión.

Pasamos juntas dos días y cada vez que tuvo oportunidad de hablar con profesores les entregó sus cartillas, les invitó a hacer parte de su proyecto. Ella es como el fueguito del que habla Eduardo Galeano en “El libro de los abrazos” arde la vida con tantas ganas que no se puede mirarla sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. En nuestros primeros minutos juntas compartimos un taxi y, por supuesto, íbamos hablando de lectura cuando el taxista, muy emocionado, nos dijo que él había aspirado a ser edil de su localidad en las pasadas elecciones y que su proyecto era sobre lectura recreativa. Ni corta ni perezosa Reina se quedó hablando con él, contándole del proyecto, entregándole la información, que siempre carga en unos “volantitos” azules. En ese momento la ví tan joven como cuando rodaba en su moto por todo San Vicente, porque ya no lo hace. Desde hace un tiempo trabaja sin la moto pero ahora si que merece aquel mote de “Monja Voladora” porque ella vuela con su proyecto y lleva a los demás en ese vuelo.


Datos de contacto
Si usted es profesor, promotor de lectura o quiere comenzar un proyecto en el tema, puede contactarse con la Hermana Reina Amparo Restrepo diríjase a la CRESCAVI. Corporación Educativa al servicio de la Calidad amazónica de la vida. Email: hermanareina2009@hotmail.com
Si desea conocer sobre el proyecto visite www.circulodelectura.org

* Fuentes

El libro de los abrazos .http://books.google.es/books?id=xT4JuBoPoYoC&dq=el+libro+de+los+abrazos&pg=PP1&ots=Kdu9F_ETAe&sig=VXtp6OgP1De2YjikDgOn-EpcI8Q&hl=es&prev=http://www.google.es/search%3Fhl%3Des%26q%3Del%2Blibro%2Bde%2Blos%2Babrazos&sa=X&oi=print&ct=title&cad=one-book-with-thumbnail
**Red nacional de talleres de escritura creativa





sábado, 12 de noviembre de 2011

Es la política no la naturaleza





El asunto es tan sencillo que no lo podemos ver. Todo el mundo dice que contra la naturaleza no hay nada que hacer. Que estas lluvias son obra de dios, del fenómeno de la niña o del niño o del calentamiento global, pero no es cierto. No del todo.


Desde la conferencia de Tibilisi en el 72 se viene insistiendo en que la degradación de las condiciones vitales del planeta debidas a la contaminación eran prioridad en la agenda de los gobiernos. Es increíble ver los documentos de hace tantos años. La claridad y la capacidad para predecir lo que pasaría si los gobiernos continuaban utilizando combustibles fósiles y energía atómica para hacer funcionar la industria.


Si aceptamos que la política es el gobierno sobre los bienes públicos y que el patrimonio público más importante es aquel que permite la vida, es decir el agua, el aire respirable, la tierra sana y el ambiente propicio para la vida en condiciones de dignidad entonces también aceptemos que el estado del planeta y de sus condiciones para la vida humana es un asunto de decisiones políticas.

Nada de que contra la naturaleza no se puede. Lo que "no se puede" es contra el sistema capitalista y los gobiernos que no ven más allá de intereses particulares y menores.

Cada centímetro cúbico de lluvia que ha caído de más en Colombia es responsabilidad de los gobiernos del planeta. El asunto es que llueve aquí, pero la contaminación que causó esas lluvias es responsabilidad de cada país que ha contribuido con su cuota de CO2.

El fenómeno del niño, de la niña y el incremento de los periodos de lluvia y sequía son causados por la intervención humana y, en algo , podrían ser revertidos. El deslizamiento de barrios, su inundación, la caída de carreteras es consecuencia de la falta de planeación y de estudios sobre los terrenos, así como la falta de programas de mantenimiento y supervisión.

Con frecuencia descubro que mis estudiantes no tienen nociones claras de Biología y de Ecología. Este vacío educativo genera que creamos en lo evidente, por ejemplo que las lluvias son las responsables des desmoronamiento de las carreteras, y no veamos las causas profundas de los problemas ambientales. Cada vez que una persona compra un automóvil movido a gasolina, cada vez que una persona viaja sola o en auto de gran cilindraje, cada vez que escogemos neveras con CFZ estamos contribuyendo al calentamiento del planeta y al cambio climático.


Cada vez que nos resignamos a “que sea lo que la naturaleza quiera” estamos, en realidad, aceptando un estilo de vida que privilegia el dinero y el consumo antes que la salud planetaria del agua, la atmósfera,el clima y los suelos. Cada decisión sobre nuestro país o sobre su naturaleza es una decisión sobre la vida que tendremos.

Esto incluye las decisiones sobre la minería, que no son, como me decía un taxista hace unos días, decisiones sobre la belleza del paisaje sino decisiones sobre nuestra salud. Estamos constituidos en mas del 70% de agua y esa agua la tomamos de nuestro entorno, por tanto si el agua del entorno está contaminada con metales pesados, nuestro cuerpo también lo estará: Somos el medio que nos rodea, este planeta es nuestra placenta, de él nos nutrimos, dentro de él vivimos: No hay afuera.

viernes, 21 de octubre de 2011

Universidad, formación y utopía.



En el trasiego del mundo de hoy los lugares del silencio permanecen y siguen siendo las universidades. Sin embargo, son pocos los lugares en los que es posible la comparación racional entre diversas visiones del mundo. Nosotros, la gente de universidad, estamos llamados a librar sin armas letales una infinita batalla por el progreso del saber y de la compasión humana.


Umberto Eco



En tiempos, como los que vivimos, en los que la racionalidad instrumental deja huella en las preocupaciones de la universidad por la formación profesional es necesario comenzar por retomar las preguntas fundamentales, que pueden dar sentido, o más bien, recordar el fin de la llamada educación superior.
Desde su origen medieval la universidad ha estado ligada a la posibilidad de que el conocimiento sea un factor reconocido socialmente como importante para los miembros de una comunidad. La nobleza de toga es el símbolo de un hombre que vale por lo que sabe y no por lo que posee o ha heredado. Ya en el siglo de las luces y con la visión racional, la universidad adquiere un compromiso con el conocimiento y con la ciencia como factores que son determinantes para el bienestar humano. El proyecto moderno comienza a evidenciarse en una universidad entregada al conocimiento científico y a la reflexión filosófica.


Sin embargo, y como lo apunta Gutierrez Girardot (1986) el gran peligro de la tradicion universitaria es que pierda su ethos, es decir, que olvide su esencia y se estatice en manejos burocraticos y dogmáticos que no permitan que la universidad sea el recinto para la producción y transformación del conocimiento.


Ahora bien, habría que entender que la visión de conocimiento que existe en la edad media, y aún en la ilustrada, es mucho menos fragmentada que los residuos con los que se educa a los jovenes universitarios de hoy en día. “Pedagogo quería decir entre los griegos, en sentido estricto, el que conduce al niño en todos los momentos de la vida. Generalmente era un esclavo o un hombre libre escogido por la excelencia de su carácter, de manera que fuera un verdadero prototipo, que formara más por la irradiación de su personalidad que por sus conocimientos. En la época moderna, el educador es alguien que transmite un saber profesional, es decir, un conjunto de conocimiento útiles. El educador, por otra parte, se ha convertido en funcionario.“ (Jaramillo Uribe 1990:48) Con el paso de las reformas iniciadas por Napoleón, la universidad ha perdido la visión del conocimiento como fenomeno integral y ha olvidado el compromiso de éste para el bienestar humano. La especialización se ha convertido en el resultado de las miradas positivistas sobre la ciencia y la desarticulación es el método que se privilegia en los laboratorios.


En Colombia la especialización ha llegado al punto de que la ley que rige la educación universitaria ha tenido que especificar que debe haber un mínimo de asignaturas de humanidades que permitan al estudiante recibir una formación integral, entendiendo por ella una formación que dimensione y contextualice los saberes y de elementos para la formación ciudadana, la vida política, etica y cultural y por supuesto, para la reflexión y el discernimiento.

Las universidades privadas se han visto en la necesidad de acuñar el concepto de formación integral para hablar de todo aquello que no puede ser justificado dentro del plan de asignaturas de una carrera pues no tiene utilidad inmediata ni aplicación evidente . Las universidades publicas, con amplia tradición, pueden permitirse el lujo de ofrecer un gran conjunto de asignaturas electivas que se inscriben en las lineas de las humanidades y que dan perfiles a sus estudiantes según sus intereses. Cuentan además con una infraestructura que les permite ofrecer ambientes formativos invisibles, extracurriculares que acercan a los estudiantes a una formación estética y cultural que brinda parametros y ofrece opciones de comparación entre los productos culturales de masas y los productos artísticos.


La formación integral , vista como solo un conjunto de asignaturas que deben estar ahí para cumplir la ley, es una visión limitada del asunto. Sin embargo, esta es la visión con la que la mayoría de las universidades aborda el problema de estas asignaturas, en los mas de los casos pertenencientes a las llamadas humanidades. ahora bien, qué consecuencias trae en la formación de los estudiantes esta visión irresponsable de las humanidades.


En primer lugar la fragmentación de las areas del conocimiento es la responsable de que la inteligencia de los jovenes cada vez sea más limitada. Nos hemos encargado, generación a generación de dar la parte sin recomponer el todo, de modo que la superespecialización reduce la mirada y produce una especie de miopía intelectual que no deja al estudiante entender que aquello que el estudia tiene antecedentes y consecuentes sociales, culturales, políticos y económicos y que esa inscripción en la historia tiene un propósito intimamente relacionado con el destino de la humanidad.


El profesional como funcionario tiene una formación exclusiva para el trabajo, de allí su miopia y de alí que no esté en capacidad de entender que aquello que recibe en la universidad es un constructo que tiene intenciones, propósitos y miradas. La racionalidad instrumental hace que la universidad no vea más allá de lo inmediato y que sea sorda a los llamados desde el pasado. A esas voces que le recuerdan que el conocimiento es la herramienta por medio de la cual se consigue la autonomía y se resiste a la heteronomía. En cierta medida, la universidad no debería justificar la existencia de las humanidades en sus programas, mas bien debería recordar lo que los antiguos ya tenían claro: que todo conocimiento es un conocimiento sobre la humanidad. “ El hombre griego desea, ante todo, ser humano. Una esperanza que en su aparente simplicidad inscribe el origen de la idea que el griego tiene de cultura,de paideia,de cultivo de su realidad. ( Lorite Mena.1985: 8)


Como organismo, la universidad no está inscrita solo en el presente, ella tiene un compromiso con el futuro y una responsabilidad con el pasado. El futuro le indica la necesidad de discernir y el pasado le da las herramientas para no olvidar lo fundamental. Esto fundamental no pude quedarse en lo evidente. Es decir, lo evidente es la teoría de la relatividad, pero lo profundo, lo esencial es que a partir de esa teoría el conocimiento y el hombre mismo no puede asumir dogmas con respecto al conocimiento ni a cualquier otro comportamiento humano. Entender las relaciones entre la teoría de la relatividad cultural y los planteamientos de Einstein es entender gran parte de lo que implican, por ejemplo, los comportamientos personales con respecto a los derechos humanos.
Esta idea del conocimiento como interrelación no es nueva , tiene su origen en grecia en donde la especialización era vista como una mutilación de las posibilidades humanas. El conocimiento desligado produce sujetos que no piensan por si mismos, que no pueden ligar el producto del conocimiento con un sentido político, social y económico.”Para el griego escoger un conocimiento en lugar de otro, unilaterizar la educación en algún sentido, era mutilar la personalidad. De ellos nos viene la vieja triada de la educación intelectual, moral y física.” (Jaramillo Uribe. 1990:47)

En nuestros tiempos es necesaria la especialización pero tambien es necesaria la recomposición , en el sentido de que el estudiante debe entender la relación con el conocimiento específico y el todo en el que está inscrito. Esta última parte es esencial para no olvidar cuál es el proposito del conocimiento con respecto a si mismo y a los demas de su especie y porque evita que el ser humano sea asumido como un instrumento o un objeto o ejecutor y le da un rol de sujeto, interlocutor, creador.


Esa “ recomposición, esa “ligazón” como la llama Morin (1990) es tarea de la visión histórica y filosófica y , en general , de las humanidades. Esta tarea permite al ser humano entender que el conocimieto es devenir y es un producto público para lo social. Si no se logra esta integración la mirada reducida deja a las inteligencias en su exclusiva etapa instrumental.


La inteligencia limitada es una primera consecuencia de la fragmentación del conocimiento, pero existe otra y es aún mas peligrosa: la deshumanización del conocimiento y la pérdida de su rol político y social. Además de el telencefalo altamente desarrollado y el pulgar oponible nada más ditingue al ser humano del chimpancé. Sin embargo estas dos caracteristicas hacen que los hominidos tengan como elemento de supervivencia su intleigencia y los productos de la misma. Vista asi, cualquier producto del desarrollo intelectual es un bien social. El hombre conoce para poder vivir en el mundo, para suplir su incapacidad adaptativa y su debilidad física frente al medio.
El conocimiento, como bien público, tiene entonces connotaciones políticas interesantes. Quienes más lo entendieron fueron los ilustrados que apostaron todo a su fe en que la ciencia , como bien de todos, lograría el bienestar humano. En esto no tuvieron suerte las ideas ilustradas debido precisamente al que el conocimiento se convirtió en un factor monetario que produjo riqueza y que se privatizó hasta tal punto que hoy se habla de la sociedad del conocimiento como si este fuera moneda de cambio.
En cierta medida, reconocer en el conocimiento un bien publico es ponerse del lado de la utopía. Entendida esta como la utopía moderna. El poder soñar que es posible una humanidad que comparta con los menos favorecidos los descubrimientos de la ciencia, que entienda que somos ciudadanos de un mismo planeta y pertenecemos a una misma especie.


Los requerimientos pragmáticos que exigen a la universidad sujetos “performativos” capacitados para la especificidad son atentados en contra de la esencia critica de la institución universitaria.La universidad tiene como objetivo el conocer el mundo y para ello debe internarse en el conocimiento de las ideas pues con él se consigue el camino para la autonomía de las mismas y por tanto de los ciudadanos.


Ahora bien, hasta qué punto la universidad está ligada al proyecto formativo de una sociedad?
Si revisamos el proyecto de formación más exitoso de la historia occidental, es decir, la Paideia podemos ver dos cosas. La primera que este proyecto formativo no es estrictamente escolar. No existe el aparato escolar como tal en la sociedad griega clásica y segundo el proyecto desaparece en el momento en que se liga al poder. y por tanto, tiende a estatizarse.


Un proyecto formativo incluye la sociedad en su conjunto, es para ella para quien se pretende formar a un hombre. Si bien, las etapas de introyección de la cultura ejercen violencia y domeño sobre el sujeto, estos mecanismos carecerían de sentido al no existir un propósito social. Este objetivo da sentido y norte a las acciones educativas de una sociedad y justifica sus signos y sus rituales.

Es por ello que la utopía es un elemento crucial de la formación humana y de una formación para la fratenidad, entendida como la oportunidad de que los seres humanos entiendan su compromiso con la especie y que reconozcan el conocmiento como el facotor que distingue y permite la supervivencia del hombre en el planeta. En los sueños y las aspiraciones de la sociedad estan los caminos, las directrices para la toma de decisiones y para todo proyecto educativo. Sin los sueños la educación univesitaria se convierte en solo instrucción y la instrucción, a su vez se convierte en factor deshumanizante y asocial.



Bibliografìa
ANGEL MAYA, Augusto. Universidad, medio ambiente y desarrollo. En Revista Ecológica. Tercera edición. Bogotá, 1989.
BACHELARD, G. La formación del espíritu científico, Siglo XXI Ed, Buenos Aires, 1975.
BERSTEIN, J. Poder, Educación y conciencia. Sociología de transmisión cultural. CIDE, Santiago, 1988
BUNGE, M. La investigación científica, Barcelona. 1983.
BRUNER, J. La Educación puerta de la cultura. Aprendizaje Visor. Madrid, 1977
CARO, Blanca Lilia. Autonomía y calidad: ejes de la reforma de la educación superior en Colombia. Universidad Nacional de Colombia y Universidad de los Andes. Bogotá, 1993.
FREIRE, Paulo. Acción cultural para la libertad. Tierra Nueva: Buenos Aires, 1975.
FREIRE, Paulo. Educación y cambio. Búsqueda: Buenos Aires, 1993
GEERTZ, Cliford. La interpretación de las culturas. Gedisa, Barcelona.1989.
GÓMEZ BUENDÍA, Hernando. Educación la agenda del siglo XXI. PNUD,TM editores, Colombia. 1998.
GUTIERREZ GIRARDOT.Rafael. Universidad y sociedad. Argumentos. Bogotá No 14 -17. 1986.Pág 63-76
HABERMAS, Jurgen. Conocimiento e interés. Ediciones Taurus, Madrid.1982.
HOYOS VASQUEZ, Jaime. Ciencia y saber. Simposio permanente sobre la universidad, quinto seminario general, 1990-1992. ASCUN, ICFES, 1990
JARAMILLO URIBE, Jaime. Historia de la pedagogía como historia de la cultura. Fondo Nacional Universitario. Bogotá 1990.
KANT, Inmauel. Filosofia de la historia. México, FCE 1978.
KUHN, T. La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de la Cultura Económica. Ed. Buenos Aires, 1985.
LORITE MENA, José. La Paideia en el pensamiento Griego. Argumentos. U de los Andes. Bogotá 1985.
LYOTARD, J. F. La condición postmoderna. Ediciones Cátedra- teorema, Madrid.1989.
MAGENDZO, A. Curriculum y cultura en América Latina. PIIE. Colombia,1996.
MAX NEEF, Manfred. Desarrollo a escala Humana. Cepaur, Chile. 1985.
MOCKUS, Antanas. La misión de la Universidad. Material en Mimeógrafo. Universidad Nacional de Colombia, 1987.
NICOLIN, F. Conceptos fundamentales de la Pedagogía. Herder Barcelona 1980
PORLÁN, Rafael. Constructivismo y Escuela. Díada ,editora, Sevilla, España. 1993
TALIZINA,Nina. Los fundamentos de la enseñanza en la educación superior. Departamento de estudios para el perfeccionamiento de la educación superior. Universidad de la Habana. Cuba, 1984.
TEDESCO, Juan Carlos, El nuevo pacto educativo. Alauda, Anaya. Madrid, España, 1995
TRILLA BERNET, Jaume. Otras educaciones. Antropos. Barcelona, 1996
UNESCO. “La formación del personal docente en un mundo en transformación”. En Perspectivas. Vol. XXVI,No3, Francia. 1996.
ZEMELMAN H. “La cultura y el poder”, en Gonzalo Casanova, Pablo de. Ed América Latina. Siglo XXI Santafé de Bogotá ,1990.